Los Ángeles (EE.UU.).– La aprobación de un nuevo mapa electoral en Luisiana que favorecería al Partido Republicano generó este viernes fuertes protestas, luego de que cientos de votantes, en su mayoría afroamericanos, se manifestaran contra una redistribución que afectaría su representación política.
Los manifestantes denunciaron que la nueva configuración de distritos reduce la influencia de la población negra en el sistema electoral, en un contexto marcado por tensiones sobre el derecho al voto en Estados Unidos.
Cambios en distritos y suspensión de elecciones primarias
Este viernes fueron presentados al menos cuatro proyectos de redistribución electoral tras la decisión del gobernador de Luisiana, Jeff Landry, de suspender las elecciones primarias previstas para el 16 de mayo.
- La medida fue tomada para permitir ajustes en el mapa político del estado, lo que ha generado críticas de sectores que consideran que el proceso favorece intereses partidistas.
Fallo de la Corte Suprema y avance republicano
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló recientemente uno de los dos distritos de Luisiana con mayoría de población afroamericana, lo que abrió la puerta a una nueva redistribución impulsada por legisladores republicanos.
Este rediseño cuenta con el respaldo del expresidente Donald Trump, quien busca fortalecer la mayoría conservadora en el Congreso de cara a las elecciones de medio término.
El Capitolio estatal en Baton Rouge fue escenario de protestas masivas, donde los asistentes corearon consignas como “¡Manos fuera de nuestro voto!” en defensa de sus derechos electorales.
Críticas por posible manipulación electoral
La organización de derechos civiles ACLU advirtió que el caso refleja un intento de manipulación del sistema electoral, donde los legisladores estarían seleccionando a sus propios votantes en lugar de respetar la voluntad ciudadana.
Molly McGrath, directora de defensa del voto de la organización, afirmó que en Estados Unidos se están observando actos de resistencia ciudadana frente a lo que calificó como ataques a los derechos electorales.
Asimismo, subrayó que las comunidades afectadas están organizándose para defender su participación política y evitar lo que consideran un retroceso en la democracia representativa.


