«Condenamos la farsa del Gobierno de EE.UU. de presentar una acusación ilegítima e ilegal contra el Líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz». Con estas palabras ha reaccionado en su cuenta de X el canciller (ministro de Exteriores) de … Cuba, Bruno Rodríguez.
«Es un acto que descansa en la mentira y oculta verdades históricas debidamente documentadas sobre los acontecimientos que llevaron al derribo, en espacio aéreo cubano y en legítima defensa, de dos aeronaves de la organización terrorista Hermanos al Rescate», ha señalado.
Según el canciller, la acusación de Washington busca reforzar la narrativa fraudulenta «para justificar la agresión reforzada contra el pueblo cubano. Lo hace el mismo Gobierno que ha sido cómplice de la organización y ejecución de acciones terroristas y violentas contra Cuba desde su territorio y que ha cometido recientemente crímenes de ejecuciones extrajudiciales contra cerca de 200 personas en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, por supuestos vínculos con operaciones de narcotráfico», ha subrayado. También ha insistido en que Cuba «no renunciará a su derecho inalienable a la legítima defensa».
Por otra parte, y coincidiendo con la imputación, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el brazo juvenil del Partido Comunista de Cuba (PCC), convocó a una jornada de conmemoración de los 95 años del dictador, pese a que faltan más de diez días para ello.
Bajo el lema «Los 95 de Raúl», la UJC «llama a sumar amor y respeto» en toda la isla «como reconocimiento sincero» a la «sensibilidad humana» de quien «siempre ha promovido la paz».
Los medios oficiales se hicieron eco y llamaron también «a la creatividad de pioneros, adolescentes y jóvenes, que puedan expresar, mediante todas las iniciativas posibles, la admiración y el amor hacia un hombre excepcional como Raúl».
Durante más de cuatro décadas, Raúl fue el brazo derecho de la dictadura de su hermano Fidel; este le cedería la dirección del país en 2006 al enfermarse gravemente. En 2018 Raúl traspasó el poder simbólico a Miguel Díaz-Canel, a quien todos reconocen como un simple títere del castrismo.
En los últimos años, Raúl Castro ha aparecido en escasos eventos oficiales y ya no habla en público; algunos medios refieren que padece graves problemas de salud, pero la información se ha manejado como «secreto de Estado». El 1 de mayo encabezó una manifestación del régimen frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, en donde se veía débil y con problemas para caminar.
Condenamos la farsa del gobierno de EEUU de presentar una acusación ilegítima e ilegal contra el Líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Es un acto que descansa en la mentira y oculta verdades históricas debidamente documentadas sobre los… pic.twitter.com/jQks5KR9e1— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) May 20, 2026
Una grabación clave
Este 20 de mayo Estados Unidos hizo formal la acusación en su contra por un crimen que ocurrió hace más de 30 años en aguas internacionales: el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ataque en el que murieron cuatro hombres.
Raúl Castro era entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Esta constituye una acusación sin precedentes y reabre la responsabilidad penal del régimen cubano en un suceso que marcó uno de los momentos más tensos entre Washington y La Habana tras el fin de la Guerra Fría.
La acusación contiene, entre otros, una grabación de 11 minutos y 32 segundos en la que se escucha a Raúl Castro admitiendo haber impartido instrucciones para derribar las avionetas: «Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. (…) Claro, con un cohetazo de esos, avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego (…) que va a caer arriba de la ciudad. (…) Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades».
Durante una conferencia de prensa celebrada en Washington este miércoles, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, muy combativa contra el régimen cubano desde hace décadas, calificó la imputación como «el principio del fin» de la lucha contra el castrismo.


