
Las autoridades ucranianas han descartado este lunes la presencia de tropas bielorrusas en la frontera, si bien han matizado que persiste la sensación de “amenaza”, en un momento en el que Kiev viene insistiendo en la posibilidad de que Minsk se implique en el conflicto de una manera más directa.
El portavoz del Servicio Estatal de Fronteras, Andri Demchenko, ha remarcado que la “amenaza” que puede llegar desde territorio bielorruso “permanece inalterada” ya que desde el inicio de la invasión, ese país ha ayudado a Rusia a llevar a cabo operaciones militares contra Ucrania y permitió emplear su territorio como plataforma para lanzar el ataque, pero no hay pruebas que se esté concentrando fuerzas cerca de la frontera.
“En 2022, abrió su frontera y, durante todo este tiempo, ha proporcionado su territorio para ejercicios, entrenamiento de tropas rusas y maniobras conjuntas”, ha apuntado Demchenko en declaraciones a la televisión ucraniana, que recoge la agencia de noticias Ukrinform. Así, señaló “Debemos estar preparados para cualquier escenario que se presente desde este frente y, ante todo, contar con sólidas posiciones defensivas a lo largo de toda la frontera con Bielorrusia”.
En las últimas semanas han aumentado las denuncias desde el lado ucraniano a su vecino sobre la posibilidad de que acabe inmiscuyéndose de manera más directa en el conflicto, con el presidente Volodimir Zelenski, advirtiendo a su homólogo bielorruso, Alexander Lukashenko, de la respuesta que conllevaría cualquier tipo de agresión.
La pasada semana, Bielorrusia y Rusia llevaron a cabo ejercicios militares conjuntos, en los que Moscú aportó munición nuclear. Lukashenko incidió en que no hay intención alguna de pelear con nadie, salvo en caso de que la seguridad del Estado bielorruso esté en riesgo.


