Después de pedir la dimisión del presidente de Hungría y tomar el mando de las compras de crudo en su primer día en la oficina, Peter Magyar ha dado hoy pasos firmes también en el sector de los medios de comunicación. A las 8: … 10 se ha presentado ante los micrófonos de radio Kossuth, la emisora que durante los últimos 16 años ha entrevistado a esa hora a Viktor Orbán cada viernes, sin jamás faltar a la cita. Allí ha anunciado que su gobierno suspenderá las emisiones de los medios estatales y aprobará una nueva ley de medios que garantice la libertad de prensa. Por ese orden.
«Todo húngaro merece un medio de servicio público que difunda la verdad. Necesitaremos algo de tiempo para aprobar una nueva ley de medios, una nueva autoridad mediática y establecer las condiciones profesionales para que los medios estatales realmente hagan lo que deben hacer», ha explicado ante el habitual panel de contertulios a punto de perder su empleo. «No es nada personal», ha dicho en un tono duro y desapasionado.
«Ha sido necesaria una autorización sin precedentes de más de 3,3 millones de húngaros para que me dejen entrar a este estudio. Algunos intentan fingir que esto es un medio libre. Independientemente de esto, uno de los primeros pasos tras la formación del gobierno será suspender el servicio de noticias de estos medios de propaganda«, ha zanjado.
Su determinación parece haber logrado la atención de Donald Trump y de Vladimir Putin, que con la caída de Orbán han perdido un punto de apoyo de palanca para sus planes para Europa. A pesar de que hizo personalmente campaña por Orbán y no felicitó a Magyar tras su victoria, Trump ha declarado esta noche a ABC News que le gusta el futuro primer ministro húngaro, que le parece un «buen hombre».
El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, ha ofrecido a Magyar «contactos pragmáticos» y ha reconocido que Rusia está interesada en «buenas relaciones con Hungría». Con dos de los hombres más poderosos del mundo cortejando a Magyar, el poder judicial húngaro reconsidera su hostilidad y esta misma mañana ha mostrado también bandera blanca al futuro primer ministro.
La Fiscalía Jefe de Investigación Central (KNYF) ha anunciado hoy que el pasado 23 de marzo cerró la investigación sobre las inversiones en bolsa de Péter Magyar por el delito de uso de información privilegiada «ya que la existencia de un delito penal no puede establecerse con base en los datos y pruebas disponibles«, según un portavoz de la KNYF. El fiscal jefe Gábor Bálint Nagy había abierto la investigación en febrero, basándose en informaciones publicadas por el medio Index, afín a Orbán, que afirmaba que Magyar podría haber sabido de antemano que la empresa de Lőrinc Mészáros anunciaría una acción de recompra de acciones, punto que el investigado negó desde el primer momento.


