Liam Lawson ha rechazado con firmeza las insinuaciones de que su repentina salida de Red Bull fuese una medida de protección debido a supuestas dificultades mentales, calificando de completamente falsa la narrativa pública que se creó en torno a su marcha.
El neozelandés vivió una etapa complicada y muy breve en Red Bull junto al cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen, que apenas duró dos fines de semana de competición al inicio de la temporada 2025.
Hablando en el podcast High Performance, Lawson se sinceró sobre la dura realidad de aquella degradación deportiva. “Intenté [que no me afectara] tanto como pude; incluso fingí que nunca había ocurrido”, explicó Lawson. “Pasé dos carreras allí y la forma en que sucedió todo fue tan loca que, sinceramente, pensé: simplemente voy a fingir que nunca estuve allí”.
En cambio, Lawson señaló la falta de preparación y una apuesta arriesgada con la puesta a punto del coche en China que terminó saliendo mal.
“Primero de todo, siempre puedes hacerlo mejor. Así que miro esas dos carreras y, si quiero reflexionar sobre ellas, como hice en su momento, podría haberlo hecho mejor en algunos aspectos. Pero la realidad es que apenas tuvimos test. Hice medio día antes de empezar la temporada y, además, nuestros test de Bahrein estuvieron muy condicionados. Tuvimos algunos problemas y llegué al primer fin de semana muy poco preparado.
“Me repetía constantemente que lo resolvería, que estaría bien. Creo que todos confiamos en nosotros mismos, pero con lo igualado que estaba todo, especialmente el año pasado, si estaba tres décimas por detrás de Max, prácticamente caía eliminado en la Q1. Estaba todo muy ajustado”.
Max Verstappen, Red Bull Racing, Liam Lawson, Red Bull Racing
Photo by: Red Bull Content Pool
Añadió: “Pero fue la preparación. Creo que no hicimos un buen trabajo en absoluto. Aunque quizá yo también podría haberlo hecho mejor. Luego, en Melbourne, me perdí los Libres 3 por un problema de motor, cuando habíamos planeado hacer dos tandas con neumáticos blandos antes de la clasificación. Así que llegué a la qualy sin haber rodado con blandos y cometí errores.
“Ahí es donde, vale, llegué poco preparado, pero intenté compensarlo y bloqueé ruedas, me fui largo… algo que nunca hago. Fueron errores estúpidos que normalmente no cometo. Quedé eliminado y empecé la carrera desde atrás”.
Después llegó China, un circuito desconocido para él y además con formato sprint.
“Luego fuimos a China y era un fin de semana sprint. Nunca había pilotado allí y fue la misma historia: intentar compensar la falta de preparación y cometer pequeños errores.
“Habíamos hablado de probar algo bastante radical en el coche para que yo me sintiera más cómodo, pero también porque, en aquel momento, colectivamente no estábamos nada contentos con el coche. Max no estaba contento. Todo el mundo decía: ‘Esto no funciona y necesitamos probar algo bastante radical’.
“Así que tuvimos una reunión el sábado por la noche y se decidió hacerlo. Yo estaba de acuerdo porque la idea era probar algo muy loco que pudiera ayudar a encontrar una dirección tanto para Liam como para el equipo de cara al futuro, para hacer este coche un poco más fácil de conducir. Decidimos: ‘Vale, saldremos desde el pitlane y vamos a cambiar radicalmente el coche’. Hicimos un cambio enorme que jamás harías en un fin de semana de carreras; fue como multiplicar por diez un ajuste normal.
“Intentábamos conseguir el mismo equilibrio, pero de una forma completamente distinta. Un coche más fácil de conducir, más estable. Pero era un disparo al aire y, aunque funcionara, las posibilidades de que lo hiciera durante toda una carrera eran muy bajas. Yo sabía todo eso, pero me lo presentaron como algo que me ayudaría para el futuro y que daría más información al equipo. Me dijeron: ‘Vamos a probar esto. Sales último igualmente, la carrera ya está comprometida. Intentemos algo y nos ayudará'”.
El experimento resultó desastroso, provocando una gran degradación de los neumáticos delanteros y arruinando su ritmo de carrera.
“Así que lo probé. Fue horrible para esa carrera. El coche era muy difícil de conducir y destrozaba los neumáticos. Arruinó completamente nuestra carrera”.
Liam Lawson, Red Bull Racing
Photo by: Andy Hone / Motorsport Images
Tras la segunda cita de la temporada en China, Lawson recibió la noticia de que había perdido su asiento en Red Bull y que regresaría a Racing Bulls para el Gran Premio de Japón.
“Esta actuación [en China] fue utilizada en mi contra. Independientemente de esas dos carreras, eran dos carreras en dos circuitos en los que nunca había competido y en una situación como aquella. No voy a aceptarlo. No se me puede juzgar por eso. Esto es un deporte de equipo. Todo el mundo trabaja junto. Evidentemente, yo no sentí que eso fuera así cuando ocurrió”.
En el paddock circularon rumores de que la dirección de Red Bull había intervenido para protegerlo de la enorme presión que supone pilotar para el equipo principal. Lawson, sin embargo, lo niega categóricamente.
“Todo se presentó como si yo estuviera teniendo problemas mentales y cosas así, y como si ellos estuvieran haciendo esto para protegerme”, explicó. “Sinceramente, eso no podría estar más lejos de cómo fueron realmente las cosas”.
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