Naciones Unidas.- La presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, alertó este jueves de los riesgos globales del veto que emitieron recientemente Rusia y China en el Consejo de Seguridad a una resolución sobre el estrecho de Ormuz, y pidió más diplomacia y reorientar los esfuerzos para el arreglo pacífico de todas las controversias en Oriente Medio.
A la luz del fracaso del Consejo a la hora de apoyar los esfuerzos encaminados a garantizar un paso seguro y sin trabas por el estrecho de Ormuz, la Asamblea General tiene ahora tanto la oportunidad como la responsabilidad de asegurar que el debate sobre la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz no concluya con la emisión de un veto», declaró Baerbock al inicio de la sesión.
Veto en el Consejo
La Asamblea General de la ONU celebró este jueves una sesión después de que la semana pasada China y Rusia, miembros permanentes del Consejo con derecho a veto, se opusieran a un texto presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz.
- La resolución exigía a Irán el cese inmediato de los ataques contra buques comerciales y promovía la escolta de buques. China y Rusia defendieron su veto, asegurando que el texto no era equilibrado y que no captaba las causas del conflicto.
Baerbock subrayó que la iniciativa vetada sobre el enclave no responde a «una sola crisis», sino a la convergencia de «múltiples líneas de fallos superpuestas y de larga data» en Oriente Medio.
La presidenta de la asamblea defendió el papel del órgano para trabajar por el cumplimiento de la Carta de la ONU cuando «el Consejo de Seguridad es incapaz o no está dispuesto a cumplir con la responsabilidad que se le confiere en cuanto al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales».
Debemos pasar del debate a la acción», afirmó.
Sabiendo en qué tiempo tan difícil y fragmentado vivimos, y plenamente conscientes de lo que aún puede suceder, no debemos reducir la implicación diplomática, sino más bien aprovechar la oportunidad para consolidar el frágil alto el fuego inicial», apuntó.
Llamamiento a la acción
Baerbock instó a los Estados miembros a «pronunciarse» sobre el conflicto y sobre la resolución, así como a presentar iniciativas.
Cada resolución que no se adopta en nombre de la paz y la seguridad, y cada violación del derecho internacional tienen consecuencias reales. Consecuencias para las personas sobre el terreno y para los países y comunidades afectadas», declaró.
Impacto global del bloqueo
Entre otras cosas, señaló la subida de los precios del petróleo y la interrupción del suministro de fertilizantes, que ha agravado la inseguridad alimentaria, como algunas de estas consecuencias, y recordó que los ataques contra infraestructuras civiles y comerciales, vividos en Oriente Medio, están «prohibidos por el derecho internacional humanitario».
El poder de veto —que solo tienen los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos— es uno de los principales asuntos que lastran el prestigio de la ONU, al bloquear iniciativas sobre algunos de los conflictos más activos por las divisiones entre estas potencias, que en varias ocasiones están directamente implicadas.

