Washington (EFE).- El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) denegó el acceso a la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, a una cárcel migratoria ubicada en ese estado, donde los detenidos se han declarado en huelga de hambre y decenas de personas se manifiestan a las afueras debido a las denuncias de malas condiciones del centro.
Sherrill dijo en un comunicado que se denegó su solicitud de acceso al centro Delaney Hall en Newark (New Jersey), lo cual plantea “serios interrogantes sobre qué es lo que intentan ocultar a la vista del público”.
La demócrata es la primera gobernadora en ejercicio de Nueva Jersey que ha intentado ingresar en las instalaciones del centro de detención que enfrenta graves denuncias por hacinamiento, falta de atención médica y condiciones insalubres.
Desde el viernes pasado más de 300 detenidos en el centro entraron en una huelga de hambre en un esfuerzo por llamar la atención sobre la situación.
Sherrill habló este lunes con las familias de los inmigrantes detenidos y los defensores de derechos que se encontraban manifestándose a las afueras de la cárcel. “Lo que escuché de ellos fue desgarrador”, subrayó la gobernadora.
Protestas y arrestos federales
Desde que comenzó la campaña de deportaciones masivas del presidente Donald Trump la cárcel ha sido objeto de críticas por la sobrepoblación que mantiene.
«Las personas que se encuentran dentro de Delaney Hall son padres y madres, hijos e hijas, y miembros de nuestra comunidad. En Nueva Jersey, creemos en el estado de derecho y en que toda persona merece que se le trate con una dignidad básica”, señaló Sherrill.
La gobernadora estuvo acompañada por otros legisladores demócratas de Nueva Jersey, entre ellos el senador Andy Kim y los representantes Rob Menendez Jr., Nellie Pou y LaMonica McIver.
La demócrata aseguró que seguirá exigiendo rendición de cuentas y el cierre del centro de detención.
Las manifestaciones de este fin de semana han desembocado en enfrentamientos con las autoridades federales, que han realizado arrestos.
Al menos diecisiete inmigrantes han muerto bajo custodia del ICE en lo que va del año. Una reciente investigación de la CNN reveló que casi 50 detenidos del ICE han fallecido desde que Trump asumió la presidencia, lo que constituye la cifra de muertes más alta en al menos dos décadas.


