Audi no ha esperado ni a que se apaguen del todo los ecos del último Gran Premio. A una semana de que la Fórmula 1 vuelva a la acción en Miami tras un mes de parón, la marca de los cuatro aros ha movido ficha… y lo ha hecho con un nombre muy reconocible dentro de su propia casa.
El elegido es Allan McNish, que asume desde ya el rol de director de carreras del proyecto de Audi en F1. Un nombramiento que llega en plena reconfiguración interna tras la salida inesperada de Jonathan Wheatley en marzo, una marcha que agitó los cimientos del equipo justo cuando el proyecto encara su fase más delicada.
Tras aquella sacudida, Mattia Binotto dejó claro que no habría un nuevo team principal como tal. Él mismo asumiría ese rol, pero con un matiz importante: su foco estaría en la fábrica, en el corazón del proyecto, donde Audi necesita “transformar” —no solo desarrollar— su estructura.
Eso dejaba un vacío evidente en los circuitos. Y ahí entra McNish.
El escocés, triple ganador de Le Mans y figura histórica de Audi en resistencia, será el encargado de liderar al equipo en los fines de semana de Gran Premio. Desde la estrategia hasta la gestión de pilotos, pasando por la coordinación técnica y las decisiones en el muro: todo lo que ocurre cuando el semáforo se apaga… pasará por sus manos.
Continuidad con ADN Audi
Mattia Binotto: Solución del problema de inicio en Audi, máxima prioridad
Foto de: LAT Images
No es un fichaje externo ni una solución de urgencia improvisada. McNish lleva años siendo una pieza clave dentro del engranaje de Audi: dirigió su equipo en Fórmula E y, más recientemente, estaba al frente del programa de jóvenes pilotos. Conoce la casa, conoce el proyecto… y, sobre todo, conoce la presión de competir al más alto nivel.
“Es un privilegio asumir este rol”, aseguró McNish en el comunicado. “Estamos en un momento clave en la historia de Audi y la Fórmula 1, y quiero contribuir de forma directa a nuestro rendimiento en pista”.
Desde dentro, Binotto también puso en valor su figura: destacó su capacidad para conectar todas las áreas del rendimiento, desde la ingeniería hasta el desarrollo de pilotos. Una cualidad especialmente valiosa en un proyecto que aún está construyendo sus cimientos.
El movimiento refuerza la estructura en pista, pero no cierra del todo el capítulo abierto tras la salida de Wheatley. El británico, una figura muy cotizada en el paddock, apunta a recalar en Aston Martin, aunque por ahora no hay confirmación oficial.
Mientras tanto, Audi sigue avanzando en su hoja de ruta hacia su entrada definitiva en la Fórmula 1. Y lo hace con una idea clara: separar funciones, reforzar liderazgos y evitar que un proyecto tan ambicioso dependa de una sola figura.
Miami será la primera prueba real de este nuevo organigrama. Y también el primer examen para McNish al frente del muro.
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