El hedor de los cadáveres es insoportable en La Guaira, a casi 72 horas después del mortífero terremoto del miércoles pasado. Los cuerpos cubiertos con sábanas se amontonan uno al lado de otro en la calle de manera improvisada para que los identifiquen los … familiares o autoridades bajo una temperatura tropical de 35 grados.
«Yo soy rescatista voluntario«, dice un hombre con un chaleco naranja fluorescente. »Estoy aquí desde el miércoles salvando a gente atrapada en los escombros. Pero la ayuda no ha llegado todavía y lo que me duele ahora es rescatar, pero cadáveres», dice el hombre de 55 años curtido por el sol, que pidió el anonimato en las redes sociales.
Los más golpeados son los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), que creó Hugo Chávez y luego la continuó Nicolás Maduro con su populismo para los pobres para que con su voto pudieran tener la esperanza de vivir en una de las viviendas sociales.
En Caraballeda, una localidad de La Guaira, declarada como la zona de desastre, hay cinco torres altas que forman parte del conjunto de la Misión Vivienda, de las cuales dos se han desplomado sin dejar piedra sobre piedra. «El olor putrefacto que se respira no se soporta», dice la periodista Maryorin Mendez poniéndose un pañuelo en la nariz al referirse a la cantidad de cadáveres que se encuentran bajo los escombros y que hacen insoportable la permanencia en el lugar.
En lo alto unas aves negras carroñeras, los buitres, dan vueltas en círculo sobre la zonas costeras devastadas, indicando el lugar del olor a muerte, para que los buscadores de víctimas no se equivoquen en el radar.
Hay «pocas probabilidades de encontrar a personas con vida» en un complejo de edificios fuertemente dañados en La Guaira, dijo el viernes a AFP el jefe del contingente de rescatistas chilenos, Nadiomar Polanco.
Hugo Chávez, pone uno de los primeros ladrillos de su Gran Misión Vivienda Venezuela.
(RRSS)
Polanco especializado en rescates difíciles fue el primero en llegar al lugar. «Desafortunadamente el colapso es total y hay pocas probabilidades de encontrar a personas con vida», indicó el chileno frente a varios edificios afectados en La Guaira
El experto chileno señaló que sus esfuerzos se concentran en «recuperar personas ya fallecidas» y que su contingente es el primero en llegar al sitio.
A poca distancia de Caraballeda se encuentra Catia la Mar, cerca del aeropuerto de Maiquetía, donde el régimen construyó un conjunto habitacional llamado Hugo Chávez donde vivían 7.000 personas.
«Hay 193 edificaciones en Hugo Chávez de las cuales sólo tres han quedado en pie. Todas han colapsado con el terremoto», ha relatado en las redes sociales uno de los habitantes de esas viviendas, que ha sobrevivido y ahora duerme a la intemperie.
«Hay 193 edificaciones en Hugo Chávez de las cuales sólo tres han quedado en pie. Todas han colapsado con el terremoto»
La franja costera del litoral varguense de La Guaira era y sigue siendo la zona turística de esparcimiento de los caraqueños. En diciembre de 1999 se produjo un gigantesco deslave cuando el cerró Avila escupió lodo y rocas tapiando poblaciones enteras en la zona con más de 2.500 muertes.
Entonces el presidente Hugo Chávez rechazó la ayuda humanitaria de Estados Unidos porque le interesaba más construir viviendas sociales en la franja costera de manera gratis por un voto para los pobres. Pero 26 años después lo que empezó como el emblema del socialismo siglo XXI se derrumbó en un abrir y cerrar de ojos tras un terremoto.
Materiales de baja calidad
La explicación que dan los ingenieros y especialistas en construcción es que en la Misión Vivienda chavista se utilizaron materiales de baja calidad, sin supervisión y sin aplicación de las normas antisísmicas. Ninguna de las construcciones oficiales resiste una inspección de ingeniería y mucho menos un terremoto de la magnitud de 7,5, como el del miércoles pasado.
Y según Transparencia Venezuela la corrupción campeó con el programa de la Misión Vivienda. El régimen chavista conseguía aliados internacionales al otorgarles un contrato para la construcción de viviendas sociales que nunca construían.
Es el caso del convenio entre Venezuela y Bielorrusia para la construcción de viviendas, el Gobierno de Aleksandr Lukashenko recibió al menos 120 millones de dólares a mediados de 2011. Estos fondos fueron transferidos a la empresa estatal bielorrusa Belzarubezhtroy para la ejecución de un proyecto inicial de 10.000 viviendas (la mayoría en Fuerte Tiuna). El valor total estimado de ese contrato superaba los 756 millones de dólares, pero los trabajos se paralizaron cuando la empresa reclamó un pago adicional de 227 millones de dólares que quedó pendiente.
Al final Lukashenko no terminó la obra y se perdió el dinero. Igual ocurrió con Uruguay, Brasil (Lula da Silva) y otros aliados del chavismo.
La Gran Misión Vivienda Venezuela ha construido y entregado más de 5,26 millones de viviendas en todo el territorio nacional, una cifra que nadie ha comprobado por ahora. Este programa estatal, iniciado en 2011, impulsa la construcción de unidades de 71 a 82 metros cuadrados mediante la autogestión y el apoyo gubernamental. De ser cierto la demanda de vivienda en el país no sería tan alta.
La Gran Misión Vivienda Venezuela ha construido y entregado más de 5,26 millones de viviendas en todo el territorio nacional, una cifra que nadie ha comprobado por ahora
En otra localidad chavista, Caribe de Catia La Mar, una de las beneficiarias de las viviendas chavistas con vistas al mar reclama que vengan los rescatistas para ayudarla a sacar a sus familiares enterrados bajo el edificio. La mujer reclama, a través de las redes sociales, la ayuda que nunca llega por los obstáculos impuestos por el régimen. Y rechaza el legado del ‘galáctico’ (como llaman a Hugo Chávez) que le dio la vivienda social.


