Desmayarse puede parecer un evento dramático pero inofensivo, pero el verdadero peligro está en lo que ocurra después. Una caída repentina puede provocar fracturas, conmociones cerebrales y otras lesiones graves. Es especialmente perjudicial para las personas mayores y puede causar traumatismos graves en la cabeza y problemas de movilidad. (Seguir leyendo…)
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