Donald Trump no siempre consigue lo que se propone en su acción como presidente de EE.UU., en un segundo mandato impetuoso, con inclinaciones autoritarias y acompañado de tensión institucional. En muchas ocasiones, el freno ha sido la justicia. Pero en la derrota sufrida este … martes, quienes se lo han impedido han sido sus aliados republicanos: Trump ha tenido que dar marcha atrás en la creación de un fondo multimillonario para compensar a las víctimas de la utilización política de la justicia. Es decir, para compensar a sus aliados. Y probablemente entre ellos los condenados por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
El fondo, dotado con 1.776 millones de dólares -un guiño patriótico al año de la fundación del país-, había provocado una revuelta muy poco habitual entre sus aliados republicanos en el Congreso. Hace dos semanas, aquello provocó que no saliera adelante una votación presupuestaria para un asunto prioritario para Trump y los republicanos: la mano dura en política migratoria.
La oposición al fondo multimillonario, criticado como una forma de regar con dólares a aliados, había crecido hasta niveles insoportables. Por fin, el fiscal general interino, Todd Blanche, anunció este martes en una comparecencia en el Congreso que el fondo no saldría adelante.
«No vamos a seguir adelante con el fondo, punto», dijo a los legisladores. «Las razones para el fondo siguen siendo tan importantes como antes, pero no vamos a seguir adelante con ello».
Una diputada demócrata, Grace Meng, si era una decisión definitiva. «Correcto», respondió el fiscal general interino, aunque no se comprometió a emitir un documento por escrito de revocación del fondo.
El fondo de compensación estaba tocado desde la víspera, cuando el Departamento de Justicia anunció que cumpliría con una resolución judicial de la semana pasada que exigía a la Administración Trump paralizar su puesta en marcha. Pero el principal problema era la oposición de los republicanos del Congreso, que habían asegurado a la Casa Blanca que no impulsarían la financiación de 70.000 millones de dólares para política migratoria si no decaía el fondo.
La creación del fondo viene derivada de una demanda de 10.000 millones de dólares que Trump interpuso contra el propio Gobierno de EE.UU. por filtraciones de sus datos fiscales. El presidente llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia por el que retiraría la demanda a cambio de la creación de ese fondo de compensación. Las compensaciones las aprobaría una comisión de cinco miembros, nombrados por Blanche, que fue abogado personal de Trump antes de que que el presidente le colocara en el Departamento de Justicia. Además, el presidente se llevaba un regalo formidable: la renuncia de Hacienda a realizar auditorías a las declaraciones fiscales de Trump, su familia y sus afiliados. Blanche detalló que esa ventaja fiscal para el presidente sigue en pie, pese a la eliminación del fondo.
Varios republicanos han mostrado su oposición también al mantenimiento de esa cláusula para Trump y habrá que ver si sobrevive a la revuelta.


