La presencia de tropas estadounidenses en Alemania ha sido uno de los pilares de la seguridad europea desde el final de la II Guerra Mundial. Generaciones de militares de los dos países se han beneficiado, a lo largo de las décadas, de esta … estrecha cooperación, que ha cimentado el desarrollo del Occidente de la defensa.
Ya en su primer mandato, de 2017 a 2021, Trump había amenazado con reducir el contingente de tropas en Alemania, que según el Ejército estadounidense tiene alrededor de 86.000 soldados destinados en Europa, de los cuales unos 39.000 permanecen en Alemania. La nueva amenaza proferida en la noche de este jueves, al calor de los desacuerdos con el canciller alemán, no es por tanto nueva para Berlín. Según ha publicado el presidente Donald Trump en Truth Social, Estados Unidos está estudiando una posible reducción de tropas en Alemania y debe tomar una decisión pronto.
El anuncio sigue a las declaraciones realizadas por el canciller alemán esta semana, durante una visita a una escuela de secundaria en Marsberg, en la región de Sauerland, en la que respondió a preguntas de los alumnos sobre la guerra. Friedrich Merz destacó que «Estados Unidos no tiene estrategia», en un contexto en el que «no solamente es necesario entrar, sino tener previsto cómo salir».
Con el cierre del estrecho de Ormuz y la deriva de las negociaciones, añadió en sus explicaciones a los escolares, «Irán está humillando a toda una nación», en referencia a la impotencia estadounidense. «La relación personal entre el presidente estadounidense y yo sigue siendo buena, al menos desde mi punto de vista», ha declarado después Friedrich Merz, que restaba importancia a sus «dudas sobre lo que se inició con la guerra de Irán, y por eso lo expresé».
Alemania y Europa están sufriendo significativamente por la guerra y el cierre del Estrecho de Ormuz y «esto tiene un impacto directo en nuestro suministro energético y en nuestro rendimiento económico», ha subrayado el canciller.
«¡No tiene ni idea de lo que está diciendo!», ha sido la respuesta de Trump, junto a la amenaza de llevarse a los soldados estadounidenses y sus equipos militares. «¡Alemania lo está haciendo tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!», ha insistido, y ha interpretado que el canciller alemán está de acuerdo en que Irán posea armas nucleares, punto este especialmente lejos de la realidad.
Berlín no termina de tomarse en serio estas amenazas, debido a que fue en marzo, hace apenas un mes, cuando Trump garantizó a Alemania que Estados Unidos mantendría su presencia militar en el país. «Esto es una buena noticia, pero no esperaba que fuera de otra manera», dijo en ese momento Merz en Washington tras la reunión con Trump.
También el verano del año pasado, durante una visita anterior de Merz a Washington, Trump dio garantías expresas de permanencia. «Sí, hablaremos de ello. Si Alemania quiere que los soldados estadounidenses estén allí, lo haremos. Eso no es un problema», respondió al respecto el presidente de EE.UU. a los periodistas.
Estados Unidos mantiene permanentemente entre 40.000 y 50.000 militares en Alemania, distribuidos en unas 70 instalaciones, con un amplio despliegue de aviación, mando estratégico y logística. Alemania es, de hecho, el país europeo con mayor presencia militar estadounidense, pieza central del mando de EE. UU. en Europa y África (USAREUR-AF). Las fuerzas estadounidenses están distribuidas en varias bases clave, como Ramstein y Stuttgart, que funcionan como centros de mando, logística y operaciones.
Ramstein es el centro logístico para operaciones en Europa, Oriente Próximo y África, nodo crítico para transporte aéreo y evacuaciones, mientras que Stuttgart alberga los mandos del EUCOM y el AFRICOM y constituye el centro de planificación estratégica y operaciones conjuntas.
En Wiesbaden, se encuentra el Cuartel general del US Army Europe and Africa (USAREUR-AF), con responsabilidades de inteligencia, comunicaciones y coordinación de brigadas, y en Grafenwöhr y Vilseck se ubica el mayor campo de entrenamiento de la OTAN en Europa, siendo además base de brigadas blindadas y mecanizadas.
En Baumholder (Renania-Palatinado), hay estacionadas varias brigadas de combate y artillería. Por último, en Spangdahlem Air Base (Renania-Palatinado), se encuentra la base aérea táctica, con los cazas F16 y F35 en rotaciones periódicas, aviones de transporte estratégico (C 17, C 5) y de reabastecimiento (KC 135).
Últimamente, ha ido cobrando relevancia la presencia de drones operados desde Ramstein por control remoto, además de las brigadas blindadas con carros M1A2 Abrams, vehículos Bradley, artillería autopropulsada M109 y los sistemas HIMARS en ejercicios y despliegues temporales. Las tropas estadounidenses en Alemania están dotadas además con misiles Patriot y sistemas de radar de vigilancia considerados clave en la defensa de la región europea y de la capacidad de disuasión y respuesta rápida de la OTAN.
Posible traslado a Polonia
Pero estas bases son también de importancia crucial para Estados Unidos, concretamente para todas sus operaciones en Oriente Próximo, de manera que Trump no puede prescindir de ellas y ha coqueteado con la idea de desplazarlas a países más amistosos, según su percepción, como la vecina Polonia.
Trump aprobó en enero una inversión superior a los 500 millones de dólares destinada a modernizar y fortalecer la infraestructura militar en Polonia, país al que su nueva Estrategia Nacional de Seguridad concede un papel muy relevante en la defensa euroatlántica y del flanco oriental de la OTAN. Mantiene allí unos 10.000 soldados desplegados en las bases de Drawsko Pomoskie, Powidz, Wroclaw y Lask, realizando labores de entrenamiento, ejercicios conjuntos y disuasión. Esta cifra ya se duplicó tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania y las infraestructuras actuales están preparadas para albergar hasta 20.000 soldados estadounidenses.

