En retrospectiva, el injustificado ataque de Trump y Netanyahu contra Irán ha terminado por convertirse en algo más que una pésima idea. Y no solamente por la amenaza más que real de una devastadora crisis energética y alimentaria o la consolidación de un régimen … en Teherán más empoderado que nunca al descubrir que su arma más poderosa es su control sobre el estrecho de Ormuz. Esta «no guerra» que tanto ha debilitado a EEUU, como fortalecido a sus rivales, ha terminado por convertirse en un punto de inflexión en el declive de la hegemonía americana desde la Segunda Guerra Mundial.
En su contradictoria premura por contener los daños de su peligrosa sobreextensión imperial –y la consiguiente destrucción de su presidencia y cambio de régimen en EE.UU.– Donald Trump intenta salir de este fiasco con un falso final que le permita presentarse como ganador aunque sea terriblemente ‘fake’. Para MAGA, es siempre mucho más importante el relato de victoria que su realidad cada vez más difícil de ocultar de incompetencia, sectarismo y corrupción.
El ‘trumpantojo’ sobre la mesa de negociaciones es un memorándum de una sola página. Entre los supuestos catorce puntos de este apaño, Irán se comprometería a una moratoria sobre programa nuclear pero no a su desmantelamiento. A cambio, Estados Unidos aceptaría levantar sus sanciones y liberar miles de millones de dólares de fondos iraníes congelados. Ambas partes se comprometen a levantar gradualmente sus respectivos bloqueos contra el tránsito a través del estrecho de Ormuz.
Para retornar al ‘status quo’ del acuerdo nuclear del 2015 promovido por la Administración Obama, tanto Washington como Tel Aviv se podrían haber ahorrado todo este fiasco. En ausencia de un acuerdo real y definitivo, lo único garantizado es la incertidumbre para la economía global y el riesgo permanente de conflicto. El engañoso remedio que promueve la Administración Trump parece ser la peor opción posible: ni paz ni guerra. Además de confirmar que en la sangrienta historia de esa parte del mundo, aquellos que inician guerras rara vez logran controlar su resultado.


