El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes por sorpresa una nueva subida de aranceles a los coches y camiones procedentes de la Unión Europea, en una escalada directa de su pulso comercial con Bruselas. El presidente de EE.UU. dijo que … elevará los impuestos al 25% a partir de la próxima semana y justificó la medida con una acusación concreta: que la UE no está cumpliendo el acuerdo comercial pactado con Washington.
«Hemos subido los aranceles a los coches que vienen de la Unión Europea porque la Unión Europea no estaba respetando el acuerdo comercial que tenemos», dijo Trump al ser preguntado por ABC. Según el presidente, Estados Unidos tiene «un gran acuerdo con la Unión Europea», pero Bruselas «no estaba adhiriéndose» a sus términos. «Así que elevé el arancel sobre coches y camiones al 25%», afirmó.
En la misma comparecencia, Trump abrió otro frente con Europa al ser preguntado por una posible retirada de tropas estadounidenses de países como Italia y España. «No estoy contento con Italia y no estoy contento con España», dijo. El presidente acusó a ambos aliados de mantener una posición débil ante Irán. «Creen que está bien que Irán tenga un arma nuclear», afirmó. «Cualquiera que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear no es muy inteligente».
Trump añadió que permitir a Teherán hacerse con armamento nuclear sería «una cosa terrible en el futuro», y advirtió de que, si eso ocurriera, habría problemas «como el mundo nunca ha visto antes». «Y no va a suceder», remató. El presidente lleva semanas amenazando con cerrar bases y sacar tropas, alterando el equilibrio militar y de seguridad europeo armado tras la Segunda Guerra Mundial.
El arancel actual para la mayoría de bienes europeos que entran en EE.UU. es del 15%, según el pacto negociado el pasado julio. Aquel acuerdo, cerrado en una reunión con Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en el campo de golf de Trump en Turnberry (Escocia) evitó una subida mayor –del 30%– que el presidente había amenazado con aplicar dentro de su ofensiva arancelaria de abril, conocida como «Día de la Liberación». A cambio, la UE aceptó aumentar sus inversiones en EE.UU. y adoptar cambios destinados a facilitar las exportaciones estadounidenses al mercado europeo.
Trump no precisó este viernes en qué consiste el incumplimiento que atribuye a la Unión Europea. Las conversaciones para aplicar el acuerdo estaban bloqueadas desde hace semanas por una disputa sobre el acero y el aluminio. Alemania y Francia, las dos mayores economías de la UE, habían rechazado los planes de Washington para ajustar aranceles sobre una amplia gama de productos.
Trump acusa a la UE de incumplir el acuerdo comercial pactado en julio, en el que han surgido disputas sobre el acero y el aluminio
La decisión golpea a uno de los sectores más sensibles, crucial, de la economía europea. La industria del automóvil es clave para Alemania, Francia, Italia, España y varios países de Europa central. El nuevo arancel encarece la entrada de coches europeos en el mercado estadounidense y refuerza la presión de la Casa Blanca para que los fabricantes trasladen más producción a territorio norteamericano.
Trump presentó precisamente esa presión como uno de los objetivos centrales de la medida. «Cuando construyan sus plantas en EE.UU., no habrá aranceles», dijo. Según el presidente, se están levantando en EE.UU. fábricas de automóviles por valor de más de 100.000 millones de dólares (85.000 millones de euros), una cifra que describió como «un récord». «Nunca hemos tenido nada parecido», añadió.
Inversores internacionales
El presidente sostuvo que no se trata solo de fabricantes europeos. «Japón, Corea del Sur, Canadá, México, todos están construyendo plantas en Estados Unidos», afirmó. En su versión, la subida de aranceles servirá para ingresar «millones de dólares» en las arcas estadounidenses y, al mismo tiempo, acelerar los planes industriales de las compañías extranjeras. «Les fuerza a mover la producción de sus fábricas mucho más rápido», dijo.
El choque comercial llega después de meses de tensiones entre Washington y Bruselas. En enero, el Parlamento Europeo suspendió la aprobación del acuerdo comercial por el deterioro de la relación con la Casa Blanca, incluida la crisis abierta por las amenazas de Trump de invadir Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Después, los eurodiputados incluyeron una cláusula que permite suspender el pacto si la Administración estadounidense socava sus objetivos, discrimina a operadores económicos europeos, amenaza la integridad territorial de Estados miembros, interfiere en sus políticas exterior y de defensa o incurre en coerción económica. El acuerdo fue finalmente aprobado en marzo.
Paralelo a Mercosur
El anuncio de Trump ha coincidido con el día de entrada en vigor del acuerdo de libre comercio con Mercosur, precisamente un elemento esencial de la política europea para contrarrestar el brote de proteccionismo que impone Estados Unidos. Y, además, se produce menos de una semana después de que la UE y Estados Unidos firmaran un memorándum para coordinar el suministro de minerales críticos en industrias clave —incluida la de defensa— y romper el dominio chino en este sector, que además ha restringido sus exportaciones. Este pacto fue firmado por el secretario de Estado Marcos Rubio y el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic. Rubio llegó a decir que «la combinación de Estados Unidos y la Unión Europea es extraordinaria».
A su vuelta a Bruselas, Sefcovic dijo que todos sus interlocutores le habían asegurado que el acuerdo comercial del año pasado seguía en vigor a pesar de ciertas tensiones comerciales surgidas a la hora de su aplicación. La UE se preocupa por la cantidad de productos afectados por los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio, y los norteamericanos dicen sentirse frustrados por la lentitud con la que la UE está implementando su parte del acuerdo firmado en Escocia entre Trump y Úrsula von der Leyen.
El presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, el alemán Bernd Lange, ha dicho en redes sociales que «el plan de Trump de imponer aranceles del 25% a los automóviles de la UE es inaceptable. El Parlamento Europeo sigue cumpliendo el acuerdo con Escocia y trabaja para finalizar la legislación. Mientras la UE cumple, Estados Unidos sigue incumpliendo sus compromisos», informa
Enrique Serbeto, corresponsal en Bruselas
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La decisión de Trump se produce también después de que los aranceles impuestos hace un año bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional fueran declarados ilegales por el Tribunal Supremo. Las empresas que los pagaron buscan ahora reembolsos. Los aranceles sobre coches, sin embargo, se rigen por otro procedimiento legal y no quedan afectados por esa decisión. El presidente no dio detalles ni plazos sobre la entrada en vigor de esos aranceles ahora anunciados, ni si hay un periodo concreto de negociación que se abra ahora.

