El hombre detenido por el apuñalamiento de dos hombres judíos en el barrio londinense de Golders Green el miércoles había sido previamente identificado por las autoridades y remitido en 2020 al programa gubernamental de prevención de la radicalización, Prevent, según confirmaron este jueves fuentes de … la Policía Metropolitana.
El sospechoso, un ciudadano británico de 45 años nacido en Somalia y que llegó al Reino Unido siendo niño en la década de 1990, permanece bajo custodia policial tras haber sido arrestado poco después del ataque con arma blanca, en el que resultaron heridos Shloime Rand, de 34 años, y Moshe Shine, de 76. Ambos siguen hospitalizados y el ataque ha sido calificado por la autoridades como terrorismo.
La Policía Metropolitana precisó en un comunicado que «podemos confirmar que el sospechoso era conocido por el programa Prevent y fue objeto de una derivación en 2020, que se cerró en ese mismo año». El texto no aporta más detalles sobre las circunstancias de aquella intervención ni sobre los motivos por los que no se consideró necesario mantener el seguimiento. «Dado que la investigación sigue en curso, no proporcionaremos más información en este momento y seguimos enfocados en garantizar justicia para las víctimas de este ataque», continúa el comunicado.
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El comisionado de la Policía Metropolitana, Mark Rowley, señaló además que el detenido presenta «un historial de violencia grave y problemas de salud mental».
El programa Prevent forma parte de la estrategia antiterrorista del Reino Unido y establece una obligación legal para que instituciones públicas como centros educativos, servicios sociales o sanitarios identifiquen y deriven a personas consideradas en riesgo de radicalización. Tras el curso, se evalúa si procede una intervención mediante apoyo multidisciplinar destinado a reducir factores de vulnerabilidad y prevenir la deriva hacia el extremismo.
El primer ministro, Keir Starmer, reunió este jueves en Downing Street a responsables policiales y del sistema judicial para abordar la respuesta institucional al ataque y defendió la necesidad de una actuación firme y visible. Además, declaró que «un ataque contra nuestra comunidad judía es un ataque contra todos nosotros», e insistió en que la respuesta del sistema de justicia penal debe ser «rápida, ágil y visible».
Starmer subrayó además que la solidaridad expresada tras este tipo de incidentes no puede quedarse en una declaración simbólica, sino que debe traducirse en una acción colectiva sostenida. «Apoyamos a nuestra comunidad judía, por supuesto que sí, pero es también nuestra lucha. Es la lucha de todos en este país», declaró.
El Gobierno ha anunciado además una inversión adicional de 25 millones de libras destinada a reforzar la presencia policial y las medidas de seguridad en comunidades judías. La ministra del Interior, Shabana Mahmood, defendió el paquete de medidas y aseguró que el Ejecutivo está comprometido con garantizar la seguridad de esta comunidad. «No toleraré una situación en la que los judíos británicos no se sientan seguros en su propio país», afirmó en declaraciones a la prensa.
La investigación policial ha revelado asimismo que, horas antes del ataque en Golders Green, el sospechoso habría estado implicado en un altercado en una vivienda del sureste de Londres, en Great Dover Street, en el distrito de Southwark, donde una persona sufrió heridas leves. Los agentes consideran que ambos episodios están relacionados.
Las imágenes difundidas por la Policía muestran el momento en que los agentes se enfrentan al sospechoso en plena vía pública, ordenándole que suelte el cuchillo antes de emplear una pistola eléctrica «taser» para reducirlo. Según la Policía Metropolitana, «el sospechoso se negó a mostrar las manos, fue violento y continuó representando una amenaza clara», en una intervención en la que también participó un ciudadano que ayudó a los agentes.


