
Una traductora de origen guatemalteco que ha trabajado durante décadas como enlace lingüístico para comunidades indígenas mayas en Florida se prepara para abandonar Estados Unidos luego de permanecer meses bajo custodia migratoria y aceptar un proceso de salida voluntaria.
Se trata de Olga Pérez, quien ha vivido cerca de 30 años en el país, deberá abandonar territorio estadounidense el próximo 6 de julio, tras haber sido liberada con un grillete electrónico mientras se concreta su salida, de acuerdo con lo publicado por NMás Univision.
Detención y proceso de salida voluntaria
La mujer permaneció detenida durante siete meses por autoridades migratorias antes de aceptar la autodeportación como parte del procedimiento legal.
De acuerdo con la información del caso, su salida está programada después de una audiencia prevista para el 30 de junio, aunque sus abogados consideran que la fecha de expulsión no cambiará.
Separación familiar en el centro del caso
Uno de los aspectos más sensibles del proceso es la separación de su familia. Olga Pérez tiene cuatro hijos, todos ciudadanos estadounidenses, lo que ha generado preocupación entre sus allegados ante la inminente partida.
Su esposo y padre de sus hijos fue deportado recientemente, lo que dejó a la familia en una situación de mayor vulnerabilidad. En caso de concretarse la salida de la madre, la hija mayor, de 21 años, asumiría el cuidado de sus hermanos menores.
Testimonios de la familia
La hija mayor, Jessica Pérez, expresó el impacto emocional que atraviesan ante la posible separación familiar, mientras que la menor de los hijos envió mensajes de apoyo y afecto a su madre en medio de la incertidumbre.
Las declaraciones reflejan la preocupación dentro del núcleo familiar ante la posibilidad de una separación prolongada.
Trabajo comunitario con comunidades mayas en Florida
A lo largo de su estancia en Estados Unidos, Olga Pérez ha trabajado como traductora para personas hablantes del idioma maya mam, acompañando a miembros de esta comunidad en trámites legales, hospitales, estaciones de policía y tribunales.
Su labor ha sido clave en la comunicación entre autoridades y migrantes que requieren asistencia lingüística en distintos procesos.
Declaraciones y situación migratoria
La traductora sostiene que no tiene antecedentes criminales y que su situación se debe únicamente a la falta de estatus migratorio regular.
En sus declaraciones, ha insistido en que su permanencia en el país ha estado ligada a su trabajo comunitario y no a la comisión de delitos.
Sigue leyendo:


