Las señales tempranas de autismo no confirman nada por sí solas, pero sí pueden dar pistas útiles. Algunas se notan desde los 6 meses, mientras otras suelen verse entre los 12 y 24 meses.
Las primeras señales sociales y de comunicación que suelen aparecer antes, puesto que muchos padres describen lo mismo: su hijo parece menos conectado con las personas que con luces, objetos o movimientos. Esa diferencia puede verse en gestos simples de la vida diaria.
Poca sonrisa social y poco interés por las caras
Algunos bebés sonríen menos de lo esperado cuando ven a sus padres. También muestran menos expresiones cálidas o menos intercambio de miradas y sonrisas, a veces desde los 6 meses.
Eso no significa que el niño sea “serio”, la clave es la baja respuesta social de forma frecuente.
Escaso contacto visual y poca respuesta al nombre
Otra señal temprana es mirar poco a los ojos. En algunos casos, el bebé aparta la vista con frecuencia o no la sostiene cuando alguien le habla.
Además, puede no girar cuando lo llaman por su nombre, incluso si oye bien. Esto suele llamar la atención entre los 6 y 12 meses.
No balbucea como se espera hacia el primer año
Hacia los 12 meses, muchos bebés ya dicen sonidos repetidos como “ba-ba” o “da-da”. Si esos balbuceos casi no aparecen, puede haber una señal de alerta.
A veces hay ruidos o grititos, pero poco balbuceo con intención comunicativa. Esa diferencia importa.
No señala, no saluda y usa pocos gestos para pedir o mostrar
Señalar, decir adiós con la mano o levantar los brazos para que lo carguen son gestos tempranos. Suelen aparecer alrededor del primer año.
Cuando faltan varios de estos gestos, cuesta más expresar deseos e intereses. Por eso se consideran pistas relevantes.
No comparte interés ni muestra objetos a los demás
Muchos niños buscan mostrar un juguete, mirar donde un adulto señala o compartir algo que les llama la atención. Esa habilidad suele verse entre los 12 y 15 meses.
Si no lleva objetos para enseñarlos o no sigue la mirada del adulto, puede faltar atención compartida, una base de la comunicación social.
Retraso en palabras simples después de los 18 meses
No decir palabras sencillas como “mamá” o “papá” después de los 18 meses puede ser otra señal. Gana peso cuando aparece junto a dificultades en gestos, mirada o respuesta social.
Señales en el juego y la conducta que también merecen atención
No todo pasa por el habla. El juego y la imitación también muestran cómo se desarrolla la comunicación.
No imita juegos simples ni acciones cotidianas
Copiar aplausos, hacer “cucú” o repetir gestos sencillos suele aparecer antes de los 18 meses. Si esa imitación casi no está, puede haber una dificultad para aprender del otro.
Juego repetitivo o preferencia por jugar solo
Entre los 18 y 24 meses, algunos niños repiten acciones una y otra vez, como alinear juguetes o abrir y cerrar objetos. También pueden mostrar poco interés por jugar con otros niños.
Cuándo consultar y por qué actuar pronto puede ayudar
Si ves varias de estas señales, lo mejor es consultar pronto, debido a que la detección temprana no pone una etiqueta por sí sola, pero sí abre la puerta a una evaluación completa y a apoyos que pueden ayudar mucho.
Confiar en tu intuición no es exagerar. Cuando algo no te cuadra, observar y pedir orientación es una forma de cuidado. La palabra clave es tiempo.
💬
Únete al canal de WhatsApp ahora y no te pierdas ninguna novedad
Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial.
Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional
y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los
estándares editoriales.


