
Barcelona.- Carlos Sainz llegó a la clasificación del Gran Premio de Barcelona-Catalunya con las expectativas bajo mínimos. Después de tres sesiones de entrenamientos en las que Williams había confirmado sus peores sensaciones, el objetivo parecía limitado a sobrevivir. Y eso fue precisamente lo que hizo el español.
El madrileño logró acceder a la Q2 y firmó una 16ª posición que, vista de forma aislada, podría parecer discreta. Sin embargo, dentro del equipo fue recibida casi como una pequeña victoria. Alex Albon cayó eliminado en la Q1 y el propio Sainz admitió después que el FW48 apenas tenía ritmo para superar el primer corte.
“Sabemos perfectamente que este fin de semana está siendo muy complicado para el equipo y que el coche no está casi ni para entrar en Q2, y hemos conseguido pasar a Q2, así que contento de sacarle lo que hay“, explicó.
Barcelona ha expuesto una de las principales debilidades de Williams esta temporada. El coche sufre especialmente cuando llega el momento de extraer rendimiento del neumático blando a una vuelta, una limitación que ya se ha repetido en varios circuitos durante este inicio de campaña. A ello se suma una degradación elevada en tandas largas, un cóctel poco prometedor para la carrera del domingo.
Aun así, Sainz volvió a demostrar por qué se ha convertido en el referente del equipo. Mientras Williams sufría para encontrar velocidad, el español consiguió maximizar cada décima disponible.
“Mi lado del trabajo, que es intentar sacarle el mayor partido al coche, es en lo que me estoy concentrando y lo estoy consiguiendo hacer. Tengo que estar orgulloso también de sacar todo lo que hay”.
La clasificación tampoco fue perfecta. La preparación de los neumáticos volvió a convertirse en un quebradero de cabeza para todos los pilotos y especialmente para aquellos equipos que necesitan exprimir cada detalle para acercarse a la zona media.
“Estás intentando ir todo lo lento posible para mantener el neumático lo más frío posible empezando la vuelta, pero luego llegas a la curva 1 y están tan fríos que no hay agarre. Es encontrar ese balance entre cuánto frío quieres ir y cuánto agarre quieres tener en la curva 1”.
Sainz no pierde la esperanza para el domingo
Sobre el papel, la carrera tampoco invita al optimismo. Williams ha mostrado poca velocidad en tandas largas y el calor previsto para la prueba podría complicar todavía más la gestión de los neumáticos.
Sin embargo, Sainz se aferra a una lección que la Fórmula 1 de 2026 ha repetido una y otra vez: cualquier cosa puede pasar. “Si hay una cosa que he aprendido este año es que hay que ir a las carreras pensando que puede pasar de todo. La fiabilidad, el calor, estos motores… se está sufriendo mucho en carrera y la gente comete muchos errores en las salidas”.
Por eso, pese a partir desde la octava fila y a que los datos no invitan al optimismo, el español no renuncia a luchar por los puntos.
“Mañana iré con la mentalidad de que se puede puntuar, aunque el ritmo de carrera no hay nada que nos diga que deba ser mejor que el resultado de clasificación”.
En un fin de semana donde Williams ha descubierto sus límites, Sainz al menos consiguió evitar un golpe todavía mayor. No era un sábado para soñar. Era un sábado para sobrevivir. Y eso fue exactamente lo que hizo.
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


