El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha asegurado este miércoles que no le sorprende la retirada progresiva de tropas estadounidenses de suelo europeo, y ha sostenido que no obstante se hará «de manera estructurada» y que no tendrá ningún impacto en … los planes de defensa de la Alianza Atlántica en Europa. Rutte, que ha comparecido la víspera de la reunión ordinaria de ministros de Asuntos Exteriores que comienza este jueves en la localidad sueca de Helsingborg, ha insistido en que los europeos y los canadienses tienen que asumir una mayor responsabilidad en la gestión de la OTAN, incluyendo en los puestos de mando militar donde Estados Unidos ha ejercido tradicionalmente un papel predominante.
En un gesto muy poco usual, el martes el comandante supremo de la OTAN el general estadounidense Alexus Grynkewich, compareció en una rueda de prensa para comentar el resultado de una reunión del Comité Militar y ya adelantó la tesis de que la decisión de Donald Trump de retirar 5.000 soldados de Alemania no perjudica la capacidad operativa de la alianza. Grynkewich también advirtió de que este no será el último movimiento en la presencia militar norteamericana en Europa. «A medida que los aliados fortalecen sus capacidades, Estados Unidos puede replegarlas y utilizarlas para otras prioridades globales, por lo que me siento muy tranquilo con la situación actual», añadió.
En este sentido, Rutte ha confirmado que en la Alianza «ya sabemos que se producirán ajustes. Estados Unidos tiene que pivotar más hacia, por ejemplo, Asia, y esto ocurrirá con el tiempo de manera estructurada». El secretario general, cuya gestión se basa esencialmente en darle siempre la razón al presidente norteamericano para preservar lo que queda del vínculo transatlántico, ha justificado el reciente anuncio de la retirada de 5.000 tropas de Alemania y la cancelación del despliegue de otros 4.000 a Polonia como gestión de «fuerzas rotacionales» que «no tienen impacto en los planes de defensa de la OTAN».
Los planes de Estados Unidos para reducir su presencia en Europa suceden al desencuentro que se ha producido entre Washington y varios aliados europeos que no han permitido a los militares norteamericanos el uso de sus bases para la operación ofensiva contra Irán que no se pactó en el seno de la OTAN. Según el ex primer ministro holandés «esto era de esperar y creo que es completamente lógico»
En ese contexto, Rutte ha insistido en su convencimiento de que el repliegue gradual de Washington no supone un abandono del compromiso estadounidense con la seguridad europea, y ha subrayado que Estados Unidos seguirá implicado en la defensa del continente, «también en el ámbito nuclear».
El secretario general de la OTAN ha enmarcado estos cambios en un proceso más amplio de reequilibrio de responsabilidades dentro de la Alianza: «Europa tiene que asumir un papel más importante, y lo asumirá junto con Canadá: una Europa más fuerte dentro de una OTAN más fuerte».
Compromiso del 5% del PIB en Defensa
Rutte ha destacado sobre todo el aumento del gasto en defensa de los aliados europeos y canadienses desde la cumbre de la OTAN de La Haya, llevando a todos los Estados miembro a destinar al menos el 2% de su PIB al gasto en defensa y a comprometerse a llegar al 5%.
En su reunión de este jueves, los ministros de Asuntos Exteriores tienen previsto adelantar con los preparativos para la cumbre anual de jefes de Estado o de Gobierno que se celebrará en Ankara (Turquía) y a la que se espera que asista el propio Donald Trump.


