Los honores desplegados la semana pasada ante Donald Trump en el Gran Palacio del Pueblo han vuelto a lucir este miércoles, en esta ocasión para saludar de nuevo a un invitado recurrente: Vladímir Putin. El líder ruso ha mantenido este miércoles una cumbre bilateral … con Xi Jinping, evento central de su vigesimoquinto viaje a China, evidencia de unas relaciones sólidas, sí, pero no exentas de intereses enfrentados y cada vez más asimétricas a favor del gigante asiático.
No hay mejor demostración que la falta de novedades relevantes en materia energética. La crisis provocada por la guerra en Irán alivia la precaria posición de Putin, quien acudía a Pekín con la pretensión de escenificar su amistad con el líder chino y, de paso, incrementar las exportaciones de crudo y gas natural licuado para reavivar su extenuada economía tras cuatro años de invasión en Ucrania, pero solo ha logrado el más asequible de sus empeños.
Durante el encuentro, Xi ha descrito un panorama «fluido y turbulento» ante el «resurgimiento» del «unilateralismo y la hegemonía». «Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU e importantes potencias mundiales, China y Rusia deben adoptar una perspectiva estratégica y a largo plazo, impulsar el desarrollo de nuestros países mediante una coordinación estratégica integral de mayor nivel aún y trabajar para que el sistema de gobernanza global sea más justo y razonable», ha señalado, según la agencia oficial de noticias ‘Xinhua’.
Putin, por su parte, ha celebrado que los lazos bilaterales hayan alcanzado «un nivel sin precedentes». «Nuestra cooperación en política exterior es uno de los principales factores de estabilización en la escena internacional. Un complejo proceso de formación de un mundo policéntrico basado en el equilibrio de intereses de todos sus participantes está en marcha», ha planteado, de acuerdo al comunicado emitido por el Kremlin.
La llegada de Putin se produce apenas cuatro días después de la marcha de Trump. La visita del estadounidense, la primera en nueve años, afianzó la tregua entre Estados Unidos y China sin acuerdos comerciales de calado. La sucesión de ambos desplazamientos, sumados a los de muchos otros mandatarios en meses recientes, reafirma el posicionamiento de Xi en el centro de la geopolítica mundial, consolidado como líder global, en gran medida por la retirada de EE.UU. del sistema que creó y durante décadas ha liderado.
Sobre materia energética
«Estamos dispuestos a seguir garantizando suministros ininterrumpidos de combustible al mercado chino»
Vladímir Putin
Presidente de Rusia
Más Irán que Ucrania
En ese sentido, Xi y Putin han consensuado una declaración conjunta «sobre la emergencia de un nuevo mundo multipolar y un nuevo tipo de relaciones internacionales», otro avance en su tentativa de reconfigurar el orden mundial en oposición a Occidente.
A lo largo de sus 47 páginas o 10.000 palabras, el texto aúna las críticas compartidas a EE.UU. y su ‘Cúpula Dorada’, los ataques junto a Israel contra Irán que han «desestabilizado» Oriente Medio, las sanciones a Corea del Norte, el «rearmamento acelerado» de Japón, las «interferencias» en Latinoamérica o la «militarización» del Ártico para concluir que el mundo está «en peligro de regresar a la ley de la jungla».
Xi y Putin han consensuado una declaración conjunta «sobre la emergencia de un nuevo mundo multipolar
Este documento ha supuesto el primero de una veintena de acuerdos oficializados hoy, entre los que destaca, en palabras del asesor presidencial Yuri Ushakov, «algo muy importante» en materia energética. Esta hiperbólica y misteriosa caracterización haría referencia a nuevos avances para la todavía hipotética construcción del gaseoducto Fuerza de Siberia 2, una ambiciosa infraestructura que pretende conectar los yacimientos de la península de Yamal, en la costa norte de Siberia, con la red china para transportar hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año.
Rusia lleva años tratando de impulsar el acuerdo, pero China viene ralentizando los tiempos para negociar desde una posición de fuerza. La visita de Putin en septiembre del año pasado desbloqueó un avance significativo, aunque todavía queda mucho por concretar, desde precios finales y volúmenes mínimos de compras hasta repartos de inversiones o plazos estimados.
Xi ha aprovechado la cita para destacar que «la situación en la región del Golfo y en Oriente Próximo está en una encrucijada crítica entre la guerra y la paz»
En su intervención, Putin ha asegurado que los intercambios energéticos han «generado beneficios mutuos». «Estamos, por supuesto, dispuestos a seguir garantizando de forma fiable suministros ininterrumpidos de todos estos combustibles al mercado chino», ha sentenciado, ofrecimiento cuya oportunidad queda realzada por el conflicto en Irán y la consiguiente interrupción del flujo marítimo de combustibles.
Xi, de hecho, ha aprovechado la cita para destacar que «la situación en la región del Golfo y en Oriente Próximo está en una encrucijada crítica entre la guerra y la paz». «Todas las hostilidades deben cesar de inmediato», ha ordenado. Ambos líderes han comentado también la situación en Ucrania, sin que hayan trascendido detalles al respecto.


