
Aunque poseen fortunas que superan por mucho el valor de cualquier propiedad residencial, algunos de los hombres más ricos del mundo han recurrido a hipotecas para comprar o refinanciar sus mansiones. Lejos de ser una señal de falta de liquidez, expertos financieros aseguran que esta estrategia puede ayudarles a preservar y aumentar su riqueza.
El caso de Elon Musk suele llamar la atención. De acuerdo con información publicada por Fortune, el fundador de Tesla obtuvo varios préstamos hipotecarios millonarios, incluido uno por $61 millones respaldado por Morgan Stanley para financiar cinco propiedades en California.
La cifra parece pequeña frente a una fortuna estimada actualmente en alrededor de $703,000 millones, pero especialistas señalan que los multimillonarios suelen mantener gran parte de su patrimonio invertido en acciones, bonos, empresas y otros activos, en lugar de conservar grandes cantidades de efectivo disponible.
“Las personas con patrimonios ultraaltos piensan de manera diferente sobre la liquidez y el apalancamiento”, explicó Miltiadis Kastanis, director ejecutivo de ventas de Compass, en declaraciones a Fortune.
“Prefieren mantener su dinero trabajando en inversiones, negocios o incluso arte, en lugar de inmovilizarlo completamente en una propiedad”.
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta y una de las personas más ricas del mundo, también recurrió a esta estrategia.
CNBC reportó que en 2012 refinanció su vivienda en Palo Alto mediante una hipoteca ajustable a 30 años con una tasa de apenas 1.05%.
Según los expertos, con tasas tan bajas no tenía sentido destinar cerca de 6 millones de dólares en efectivo para liquidar completamente la propiedad cuando ese dinero podía generar mayores rendimientos en otros activos.
“Si creen que sus inversiones producirán un rendimiento superior al interés que pagan por una hipoteca, tiene más sentido financiar la propiedad”, señaló Kastanis.
“Se trata menos del costo del préstamo y más de optimizar dónde está colocado el dinero”, añadió.
Otra ventaja es la posibilidad de obtener beneficios fiscales. En Estados Unidos, los intereses hipotecarios pueden ser deducibles de impuestos en ciertos casos para préstamos de hasta $750,000 cuando los contribuyentes detallan sus deducciones.
Aunque algunas hipotecas de multimillonarios superan ampliamente esa cantidad, aún pueden aprovechar parte de esos beneficios.
Islay Robinson, fundador y director ejecutivo de la firma hipotecaria Enness Global, explicó a Fortune que las hipotecas también permiten optimizar impuestos en algunas jurisdicciones, ya que los pagos de intereses pueden ser deducibles.
Además, añadió que en periodos de inflación elevada resulta ventajoso pedir prestado hoy y devolver el dinero en el futuro, cuando su valor real podría ser menor.
La estrategia también es utilizada por celebridades. Paris Hilton, cuya fortuna se estima entre $300 y $400 millones, adquirió una mansión de $63 millones en Beverly Hills que anteriormente perteneció al actor Mark Wahlberg.
Según reportes citados por Fortune, Hilton y su esposo Carter Reum obtuvieron posteriormente una hipoteca de $43.75 millones con JPMorgan Chase, con una tasa de interés de 5.25%.
“Muchas personas se sorprenden, pero es bastante común que los ultrarricos soliciten hipotecas, incluso cuando podrían pagar toda la compra con un cheque”, afirmó Evan Harlow, agente inmobiliario de Maui Elite Property.
Otra herramienta financiera utilizada por los multimillonarios consiste en pedir préstamos utilizando como garantía sus inversiones bursátiles.
Este mecanismo, conocido como securities-based lending, les permite acceder a liquidez sin vender acciones y sin generar impuestos por ganancias de capital.
JPMorgan explica que este sistema permite a los inversionistas mantener el rumbo de sus inversiones, diferir impuestos y liberar dinero para otras oportunidades, aprovechando el valor de los activos que ya poseen sin necesidad de desprenderse de ellos.
Debido a que el dinero obtenido mediante préstamos no se considera ingreso gravable bajo la legislación estadounidense, algunos analistas describen esta práctica como ‘comprar, pedir prestado y heredar’, una estrategia mediante la cual los inversionistas acumulan activos que aumentan de valor, solicitan préstamos respaldados por ellos para financiar gastos y posteriormente transfieren esos bienes a sus herederos.
Los expertos señalan que, aunque la mayoría de las personas no cuenta con fortunas similares a las de Musk o Zuckerberg, sí pueden aprender una lección financiera importante.
“El mensaje para el comprador promedio no es copiar exactamente su estrategia, sino entender el principio”, explicó Harlow.
“A veces la decisión financiera más inteligente no es liquidar todo de inmediato, sino mantener el dinero flexible y trabajando para usted”.
En otras palabras, para algunos inversionistas el objetivo no es eliminar deudas a toda costa, sino evaluar si ese capital puede generar mayores beneficios en otro lugar antes de destinarlo por completo a una vivienda.
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