No es novedad que Estados Unidos invada, ataque y bombardee a otro país a cambio de poner un gobierno afín a sus intereses. Sin embargo, el bombardeo contra una escuela en Irán donde asistían por lo menos 172 niñas y niños menores de 12 años el 28 de febrero, no tiene nombre. Fue así como iniciamos una guerra ilegal en Medio Oriente, asesinando a decenas de menores de edad, situación que por sí sola es catalogada como un crimen de guerra por atacar objetivos civiles a un país que no le ha hecho nada a Estados Unidos.
Según el ministro de Defensa de Israel, el ataque el 28 de febrero fue preventivo por parte de EEUU e Israel, porque Irán estaría preparando un ataque contra su país muy pronto y en unas semanas tendría un arma nuclear.
Al igual que el gobierno de EEUU le mintió a su pueblo en el 2003 sobre las armas de destrucción masiva que se suponía tenía Irak, para invadirlo, hoy nos dicen que Irán está a semanas de construir un arma nuclear y también está a punto de atacar a Israel. Esas mentiras las ha repetido el ministro israelí Benjamín Netanyahu al Congreso de Estados Unidos por décadas para involucrar a EEUU en una guerra contra Irán.
Estas aseveraciones contradicen al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), encargado de supervisar que Irán no desarrolle un arma nuclear. Ellos han dicho en varias ocasiones, incluyendo este año, que ”no hay pruebas de que Irán esté construyendo una bomba nuclear”.
Encima de todo, a más de 50 días de iniciada la guerra que ha dejado miles de muertes iraníes, decenas de muertes estadounidenses y 13 de 27 bases militares estadounidenses inservibles, el presidente Donald Trump dice que no hay guerra, que se trata simplemente de una Operación Furia Épica y por parte del gobierno de Israel, que se trata de la Operación Rugido del León.
Esto es verdaderamente ofensivo y vergonzoso para la inteligencia de los estadounidenses, cuando millones de ciudadanos se dan cuenta de la guerra y de sus consecuencias económicas y humanas a nivel global. Además, el gobierno del presidente Donald Trump quiere esconder las tragedias de sus fuerzas armadas para evitar que se sigan incrementando los ciudadanos, incluyendo los republicanos, que rechazan la guerra contra Irán.
Trump no quiere pedir permiso al Congreso para formalizar la guerra porque en el fondo sabe que seguramente no lo obtendría, es por eso que minimiza y oculta la verdad; mientras el número de víctimas iraníes se multiplican por la continua política militar de EEUU y de Israel a seguir atacando hospitales, universidades y vivienda donde vive la población civil, objetivos prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario en un conflicto.
Un poco de historia
En 1953 EEUU provocó un golpe de Estado para derrocar al primer ministro iraní Mohammad Mosaddegh, solo por haber nacionalizado su petróleo. Murieron entre 200 y 300 personas y se instauró, apoyado por EEUU, un régimen monárquico autoritario por 26 años.
En 1979, el pueblo iraní se cansa del autoritarismo y provoca la Revolución Islámica para deshacerse de la monarquía. En esa ocasión murieron entre 2,000 y 3,000 personas. Aunque algunas fuentes de Irán hablan de 10,000 víctimas.
Desde 1979, EEUU implementó sanciones contra Irán para que el pueblo se levantara contra su gobierno, pero no funcionaron, así que tuvo que generar y respaldar la guerra de Irak contra Irán durante ocho años, misma que dejó de 400,000 a un millón de víctimas de ambos lados. Tampoco trabajó la estrategia.
En 1988, EEUU derribó un avión comercial iraní con 290 pasajeros civiles abordo, incluyendo 66 niños. El gobierno estadounidense dijo que había sido un error ya que pensaron que era un avión militar.
Finalmente en el 2014 con el presidente Obama, Irán acepta firmar el Plan de Acción Integral Conjunto para no desarrollar la bomba nuclear a cambio de alivianar algunas sanciones. Todo marchaba bien hasta que en 2018, Trump se salió del acuerdo porque dijo que no beneficiaba en nada a EEUU, desde entonces, intensificó las sanciones contra Irán.
No en nuestro nombre
No es justo que este gobierno esté utilizando nuestros impuestos para ayudar al gobierno genocida de Israel, que ha utilizado todo el dinero y las armas que Estados Unidos le provee asesinando, invadiendo y bombardeando otros países para expandir su territorio.
No puede ser que nuestros hijos, hijas, hermanos o hermanas estadounidenses que han jurado lealtad a este país, tengan que ir a morir por el gobierno sionista de Israel, mismo que es liderado por Benjamín Netanyahu, un individuo acusado de fraude en su propio país y es perseguido por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.
Por si fuera poco, en Estados Unidos las vida de nuestros hijos soldados están siendo arriesgadas por un presidente delincuente, sí, delincuente de 34 cargos, incluyendo el de falsificar para cubrir más delitos. Encima de todo, su nombre aparece en miles de ocasiones en los archivos Epstein, una red de abuso sexual y pedofilia.
Es lamentable que se esté usando al pueblo estadounidense por Trump y Netanyahu para bombardear a un país que no le ha hecho nada a EEUU, para apoyar la expansión de Israel, y como siempre, para controlar el crudo/petróleo del Medio Oriente, a cambio de la muerte de miles de iraníes, incluyendo las 172 niñas que asesinamos para iniciar la guerra ilegal el 28 de febrero contra Irán.
Recordemos que esta tragedia y muerte de miles de iraníes y decenas de soldados estadounidenses ocurre en un momento en que EEUU, el país más poderoso del mundo, tiene suficientes reservas y no necesita el petróleo de Irán.
(*) Juan José Gutiérrez es director de la Coalición por los Derechos Plenos de los Inmigrantes en Los Ángeles.
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