Nuevo Código Penal: entre justicia y fuerte polémica #FVDigital

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Santo Domingo.- El país se prepara para la entrada en vigencia de un nuevo Código Penal que reemplaza una legislación vigente desde 1884, en medio de un intenso debate nacional que mezcla expectativas de modernización con fuertes cuestionamientos en temas sensibles como el aborto, la libertad de expresión y la responsabilidad médica.

Durante más de un siglo, la legislación penal dominicana ha respondido a una realidad completamente distinta a la actual: sin internet, sin delitos digitales y sin muchas de las formas de criminalidad moderna que hoy saturan los tribunales.

Ahora, con la nueva normativa ya aprobada y promulgada, el país entra en una etapa clave, donde la justicia promete actualizarse, pero no sin controversia.

El Informe aborda el debate en torno al nuevo Código Penal y sus implicaciones en República Dominicana.

Un sistema penal del siglo XIX frente a la era digital

El viejo código, vigente desde 1884 en la República Dominicana, ha sido durante décadas objeto de críticas por su incapacidad de responder a fenómenos modernos.

En ese contexto, la abogada penalista Sonia Marlene Guerrero explica que esta brecha obligó a jueces a “encajar” hechos graves en figuras que no siempre reflejaban el daño real.

Por ejemplo, casos como el ácido del diablo se terminaban juzgando como golpes y heridas, porque no había un tipo penal específico. El juez tenía que interpretar y adaptar”, señaló Guerrero.

El problema, según juristas, era claro: el principio de legalidad quedaba limitado por una norma desactualizada frente a nuevas realidades, como la violencia de género, el crimen organizado o los delitos informáticos.

73 nuevos delitos y una justicia más compleja

Con la reforma aprobada por el Congreso Nacional de la República Dominicana y promulgada por el Poder Ejecutivo, el nuevo Código introduce alrededor de 73 tipos penales nuevos, incluyendo:

  • Ciberdelitos y suplantación de identidad
  • Ciberacoso o bullying digital
  • Sicariato con penas de hasta 40 años
  • Feminicidio y violencia de género agravada
  • Delitos vinculados a la inteligencia artificial
  • Responsabilidad penal de empresas

Guerrero resume el cambio así: “Ahora el juez tiene una guía clara. Antes no existía el tipo penal; ahora sí, pero también viene más carga de trabajo y más interpretación”.

En la misma línea, el senador Antonio Taveras ha advertido que algunas disposiciones deben revisarse para evitar ambigüedades, especialmente en materia de difamación, injuria y libertad de prensa.

Aborto, salud y uno de los puntos más tensos

Uno de los temas más polémicos sigue siendo el tratamiento del aborto, ya que el nuevo código mantiene su penalización y no incorpora las llamadas tres causales.

Los artículos 108, 109 y 111 establecen penas que van desde prisión menor hasta 30 años en casos agravados, mientras solo se permite la interrupción del embarazo cuando esté en riesgo la vida de la madre o del feto.

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Esto ha generado preocupación en el sector salud. El presidente del Colegio Médico Dominicano, el doctor Luis Peña Núñez, advirtió que el texto “habla en generalidades que pueden poner en peligro la práctica médica”.

«Hay que establecer protocolos claros para evitar que se criminalice el ejercicio médico”, sostuvo.

En la misma línea, el presidente de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (ANDECLIP), Rafael Mena, alertó que la norma podría afectar a centros de salud por responsabilidad penal indirecta.

Política, prensa y libertad de expresión bajo revisión

El debate también ha llegado al terreno político y mediático. El senador Taveras propuso modificar el artículo 208 sobre difamación, argumentando que debe limitarse a casos de imputaciones falsas dolosas y evitar penas de prisión en situaciones ordinarias.

Además, cuestionó el artículo 310, que sanciona el “ultraje a funcionarios públicos”, al considerarlo incompatible con estándares democráticos.

Se debe proteger el derecho al escrutinio público sin miedo a sanciones penales desproporcionadas”, planteó el legislador.

Un cambio histórico, pero con muchas preguntas abiertas

El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, anunció la creación de una comisión especial para revisar propuestas de modificación antes de la entrada en vigencia.

Mientras tanto, juristas coinciden en que el nuevo código representa un avance estructural, pero también un reto enorme para el sistema judicial.

En palabras de Guerrero, la discusión no es solo legal, sino social: “Las penas no cambian sociedades por sí solas. El cambio real empieza en la educación y la cultura”.

La entrada en vigor del nuevo Código Penal marcará un antes y un después en la justicia dominicana. Pero su verdadero impacto no se medirá en el papel, sino en los tribunales, donde jueces, fiscales y abogados deberán interpretar una norma que busca modernizar el sistema, aunque aún genera intensos debates sobre sus límites.

En definitiva, la justicia dominicana entra en una nueva etapa, donde todo está por definirse: su alcance, su aplicación y, sobre todo, su capacidad de responder a un país que ya no es el mismo de 1884.



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