
Rusia ha llevado a cabo un nuevo lanzamiento desde su cosmódromo de Plesetsk, situado en el norte del país, utilizando un cohete Soyuz-2.1a. Según el Ministerio de Defensa ruso, el cohete transportaba varias sondas militares destinadas a uso del ejército, en lo que supone el tercer lanzamiento espacial del año.
El despegue se realizó de madrugada, a las 02:17 hora local, aunque las autoridades no han ofrecido detalles sobre la naturaleza exacta de los dispositivos enviados al espacio, limitándose a indicar que responden a “intereses del Ministerio de Defensa”.
El anuncio se hizo público a través de canales oficiales del ejército ruso, sin aportar más información técnica ni estratégica sobre la misión. Este tipo de lanzamientos suele mantenerse bajo cierto nivel de secretismo, lo que ha generado expectación sobre el objetivo real de los aparatos enviados en esta operación espacial.


