
Justo el día en que la guerra entre Irán y Estados Unidos cumplía 100 días, el ejército norteamericano sufría un nuevo traspié. Uno de sus helicópteros Apache se estrellaba cerca del estrecho de Ormuz el pasado lunes 8 de junio, según informó The New York Times en exclusiva citando fuentes militares.
Según el mismo medio, sus fuentes desconocen si “fue derribado por fuego iraní, sufrió una falla mecánica o tuvo algún otro problema”, pero confirman que el incidente estaba bajo investigación.
Este suceso se produjo después de varios días en los que los ataques cruzados y las hostilidades en la región se habían intensificado, para luego disminuir antes de que Israel e Irán se atacaran mutuamente, reflejando lo frágil del alto al fuego acordado en esta guerra.
La situación de la tripulación
Trump, en declaraciones a los periodistas antes de abordar el Air Force One a primera hora del martes, ha dicho que “los pilotos están bien” y que nadie resultó herido en el incidente. “Mañana publicaremos un informe, pero los pilotos están bien, sí”, ha señalado el mandatario estadounidense.
En las mismas ha asegurado: “Estamos en la fase final de lo que será un acuerdo muy, muy bueno que no permitirá de ninguna manera, forma ni circunstancia, la posesión de armas nucleares”.
Y sobre Ormuz ha afirmado que “el estrecho se abrirá de inmediato. Se abrirá inmediatamente después de la firma, lo que podría ocurrir en dos o tres días”.


