
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, concluyó este miércoles su visita oficial a China, en la que se dio un paso más en la relación bilateral entre ambos países, pensando ya en el viaje que prevé volver a hacer a Pekín el próximo año.
Los últimos actos en la agenda de Sánchez fueron este miércoles una reunión con representantes de empresas de España y China y un encuentro con el presidente de la Cámara de Comercio Unión Europea-China, Jens Eskelund, en Pekín.
Tras esas citas, Sánchez animó a empresas españolas y chinas a tejer más alianzas entre ellas que sirvan de modelo de cooperación industrial y tecnológica, no de un mero intercambio de productos. El presidente les trasladó que España ve a China no solo como un socio comercial o un inversor de primer orden, sino también como un aliado estratégico en el desarrollo de sectores de alto valor añadido.
Para el presidente del Gobierno, la complementariedad de las fortalezas de las empresas de los dos países abre también la vía para ir de la mano en proyectos e inversiones en terceros mercados como los de América Latina o África.
Asimismo, recalcó que la relación económica entre España y China no se mide solo por los intercambios comerciales, sino también por la creación conjunta de valor y de desarrollo de nuevas capacidades y la apertura a nuevos mercados.
Al igual que hizo el lunes pasado en otra reunión con un grupos de inversores chinos, Sánchez aseguró en este encuentro que España ofrece un entorno donde generar valor, desarrollar talento y fortalecer capacidades tecnológicas.
Cuatro visitas a China en cuatro años
Son cuatro las veces que Sánchez ha visitado China en los últimos cuatro años, aunque esta fue la primera en la que tuvo consideración diplomática de oficial y de ahí la invitación de las autoridades chinas para que estuviera acompañado de su esposa, Begoña Gómez.
Ambos asistieron al almuerzo y la cena que les ofrecieron este martes, respectivamente, el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Qiang.
Los objetivos económicos y comerciales constituyeron uno de los ejes de esta visita, con el mensaje de que China debe abrir más su mercado para facilitar el acceso de productos de España y de la Unión Europea para reducir un déficit comercial de ambas con el país asiático que el jefe del Gobierno llegó a calificar de “insostenible”.
Fuentes del Ejecutivo aseguran que estos viajes abren puertas a facilitar la exportación de productos y que se han ido recogiendo poco a poco los frutos en ese sentido de las visitas realizadas por Sánchez los años anteriores.
En esta ocasión, con la firma de una serie de acuerdos, habrá más facilidades a partir de ahora para la entrada en China de productos agroalimentarios como pistachos, higos, proteína animal porcina y determinados fertilizantes.
Si el Gobierno afirma que las visitas anteriores sirvieron para encauzar inversiones chinas en España, en esta Sánchez volvió a presentar las oportunidades que ofrece el país para seguir siendo destino de los negocios de empresas chinas. Alianza entre empresas


