
La Unión Europea ha cerrado un acuerdo político sobre la reforma de los derechos de pasajeros tras una década de bloqueo, según la cual se mantendrán los umbrales y tiempos que dan derecho a reclamar una compensación por retraso de un vuelo (entre 250 y 600 euros) y se impide a las aerolíneas cobrar a las familias o personas dependientes un sobrecoste por garantizar asientos juntos, si bien renuncia a proteger el derecho a embarcar con equipaje de mano sin pagar por ello.
Los negociadores del Consejo (gobiernos) y del Parlamento Europeo han consensuado un texto común que detalla la reforma y que este mismo viernes ha recibido luz verde en el comité de conciliación que representa a los Veintisiete, primer paso para cumplir el proceso formal que confirme el entendimiento.
El apoyo de los Veintisiete ha salido adelante pese al voto en contra de España y Letonia y las abstenciones de Finlandia y Austria, según han indicado fuentes oficiales.
El lunes por la tarde será el turno del comité de conciliación del Parlamento Europeo, que deberá someterlo a votación y podría tumbarlo, aunque distintas fuentes europeas y parlamentarias consultadas por Europa Press consideran que el documento es sólido puesto que ha sido redactado entre los equipos de los dos colegisladores.
De hecho, uno de los eurodiputados negociadores y excomisario, Virginijus Sinkevicius, ha celebrado ya en redes sociales el visto bueno de los Veintisiete y confiado en que el lunes será aprobado.
“Ningún acuerdo es nunca perfecto, pero el acuerdo de los embajadores demuestra por qué el Parlamento peleó tanto: Derechos de los pasajeros más claros, asientos libres para las familias, más protección para las personas con discapacidad, bonos (de compensación) más justos y una mejor protección sobre los billetes de vuelta”, ha resumido el eurodiputado de Los Verdes europeos.
Entre las claves de la reforma figura conservar los umbrales de compensación por retrasos, cancelación de vuelos o denegación de embarque que los Veintisiete intentaron relajar y la garantía de que a partir de tres horas de retraso el pasajero tendrá derecho a reclamar.
Así las cosas, la reforma —que entrará en vigor doce meses después de que concluya su adopción— establece una compensación de 250 euros para todos los vuelos retrasados en rutas de hasta 1.500 kilómetros, de 400 euros para los vuelos intra-UE o de entre 1.500 y 3.500 kilómetros y de 600 euros para el resto de rutas.
También queda claro que los pasajeros podrán embarcar sin sobrecoste alguno con un bulto de mano que quepa bajo el asiento en el avión, pero renuncian a proteger el derecho a subir también sin pagar por ello con una maleta de mano en cabina, tal y como avala una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
A cambio, el acuerdo establece la obligación de que el precio que se ofrezca al usuario incluya por defecto el coste de embarcar en cabina con una maleta de mano, en aras de la “transparencia”, y quedará la opción para el viajero que viaje sin ella de optar a un descuento en el momento de la compra.
Otras claves del acuerdo, según explican fuentes negociadoras, tienen que ver con reforzar los derechos de los pasajeros por ejemplo cuando acepten como compensación un vale en lugar del reembolso, ya que la reforma deja claro que estos bonos no podrán tener fecha de caducidad, ni condiciones inconvenientes.
Asimismo quedan prohibidas las tasas por cambios administrativos de nombre o por errores ortográficos y las aerolíneas estarán obligadas a enviar por correo electrónico a los pasajeros que sufran retrasos o cancelaciones con toda la información pertinente para conocer sus derechos y los pasos a seguir para reclamar la indemnización que les corresponda.
En cuanto a las familias, el nuevo marco prevé cambios como que las aerolíneas ya no podrán cobrar para garantizar que los menores se sientan junto a sus padres y también deberán garantizar que si viajan con un carrito para bebés puedan depositarlo en la puerta de entrada al avión y recuperarlo en el mismo lugar al finalizar el vuelo.
Las personas con movilidad reducida que pierdan un vuelo porque no se les dio la asistencia necesaria para llegar al embarque, tendrán también derecho a pedir compensación por ello.


