
Un juez de Antioquia ha ordenado suspender de forma cautelar el plan del Gobierno de Colombia para sacrificar al menos 80 hipopótamos considerados especie invasora, a la espera de resolver una tutela que cuestiona la legalidad y los efectos de esta medida. La decisión paraliza, por el momento, la estrategia del Ministerio de Ambiente para contener el crecimiento de estos animales en el entorno del río Magdalena.
El recurso admitido por el juzgado sostiene que la eutanasia de los ejemplares podría vulnerar principios de protección animal y derechos ambientales, y reclama que se prioricen alternativas no letales como la esterilización o el traslado a espacios controlados. Con esta medida cautelar, el juez busca evitar daños irreversibles mientras se analiza el fondo del caso.
El plan gubernamental, anunciado esta semana, contemplaba el sacrificio de 80 hipopótamos en el segundo semestre del año como parte de una estrategia para frenar la expansión de la especie, cuya población ronda ya los 200 individuos. Estos animales fueron introducidos en los años ochenta por el narcotraficante Pablo Escobar, y se han multiplicado sin control al carecer de depredadores naturales.
La decisión judicial echa más leña al fuego en un debate ya polarizado en el país. La comunidad científica advierte del impacto de los hipopótamos sobre los ecosistemas locales y alerta de que su número podría dispararse en la próxima década, pero algunas organizaciones animalistas cuestionan la eutanasia y defienden soluciones menos agresivas.


