
Las fuerzas de seguridad de Grecia han detenido este martes a un hombre de 89 años acusado de ser el principal sospechoso del tiroteo ocurrido en el centro de Atenas. El ataque se ha saldado con cinco heridos que han tenido que ser hospitalizados, aunque se encuentran estables. Hasta el momento, ninguna autoridad pública ha aclarado el motivo del tiroteo, a pesar de que un familiar del sospechoso ha indicado que podría estar relacionado con la imposibilidad de cobrar la pensión.
Una teoría respaldada por una de las cartas que escribió supuestamente el propio detenido y que arrojó en el Tribunal de Apelaciones, una de las dos instituciones en las que ejecutó el ataque: “En ellas encontraréis las razones por las que hice lo que hice”. El documento, recogido por el diario griego Kathimerin, refleja una denuncia cargada de resentimiento contra la administración griega. El supuesto autor de los hechos relata un trato humillante por parte de funcionarios de la IKA —el antiguo organismo público de la seguridad social en Grecia, hoy integrado en el EFKA—, a quienes acusa de insultarle, falsificar documentos y bloquearle deliberadamente el acceso a su pensión griega.
“Me citaron a su oficina, me insultaron vulgarmente por venir a su Grecia a pedir una pensión; yo también los insulté. Y la IKA griega, como tiene la pluma y la pluma tiene el poder, primero falsificó una carta y luego me saboteó, escribiendo una carta a la IKA alemana diciendo que no me darían una pensión griega”, refleja la carta.
En los últimos párrafos del documento se acusa directamente a “los servicios públicos, los tribunales griegos y la IKA griega” de tratos vejatorios hacía el autor del escrito. “Me trataron como a un perro callejero al que patean y golpean”, denuncia. La carta se cierra con una amenaza directa: “Y yo, el perro, ahora tengo rabia y estoy furioso y un día iré a las oficinas y los morderé, para que ellos también se enfurezcan“.
El arresto del hombre de 89 años, fugado tras el tiroteo, ha tenido lugar en la ciudad de Patras, situada en la costa occidental y a unos 210 kilómetros de la capital griega, según informaciones recogidas por la cadena de televisión ERT. El sospechoso se encontraba oculto en un hotel cercano a la estación de autobuses y entre sus posesiones había un arma.
El contenido de la carta
Señores de la prensa, buenos días. Soy P.K, nací en Messinia en 1937 y me uní al ejército en 1959.
En 1962 me mudé a Berlín para trabajar y estudiar. En 1970 viajé y me establecí en Chicago. En 2005 solicité mi pensión en Chicago y Estados Unidos me la concedió en dos meses. También solicité la tarjeta alemana en Chicago y, seis meses después, me enviaron la pensión alemana mixta.
En la misma oficina y a la misma hora, junto con las dos tarjetas, también presenté la IKA griega: el talonario de sellos y el justificante médico. Los estadounidenses me dijeron que enviarían los documentos a Grecia y me dieron dos copias y otros papeles. Desde que se fueron a Grecia, comenzaron los grandes problemas con la IKA griega y los tribunales griegos.
La IKA griega, ese comité en la plaza de Ática, cuando me citaron a su oficina, me insultaron vulgarmente por venir a su Grecia a pedir una pensión; yo también los insulté. Y la IKA griega, como tiene la pluma y la pluma tiene el poder, primero falsificó una carta y luego me saboteó, escribiendo una carta a la IKA alemana diciendo que no me darían una pensión griega.
PD: Los servicios públicos, los tribunales griegos y la IKA griega me trataron aquí en Grecia, donde vine y he estado durante 20 años, con una pensión en los EEUU de 2600 dólares al mes durante 20 años, más de medio millón de dólares, como a un perro callejero al que patean y golpean.
Y yo, el perro, ahora tengo rabia y estoy furioso y un día iré a las oficinas y los morderé, para que ellos también se enfurezcan.
“El furioso,
P.K.”


