
El estadounidense que había sido trasladado a Berlín tras enfermarse de ébola en la República Democrática del Congo ha dejado el hospital universitario de La Charité tras recibir el alta médica y se encuentra en buenas condiciones según los médicos que lo trataron.
Desde el 30 de mayo el virus no volvió a detectarse por lo que, siguiendo los estándares internacionales, se puso fin al aislamiento al que el paciente había estado sometido. El paciente, un médico, ingresó a la La Charite el 20 de mayo y el se detectó el llamado virus ‘Bundibugyo’, una variante del virus del Ébola.
Su esposa y cuatro hijos fueron catalogados como contactos cercanos pero no presentaron síntomas y estuvieron en cuarentena en una estación distinta a la del paciente. El paciente agradeció al hospital por el trato recibido. “Tuve un tratamiento de primera clase, en parte con terapias experimentales que se están probando con este virus”, dijo según cita un comunicado de La Charité.
“Mi agradecimiento no se puede expresar adecuadamente en palabras. También pienso en la gente en el Congo que no tiene la oportunidad de recibir este tratamiento“, agregó. El paciente, por solicitud del Gobierno de EEUU, fue trasladado a Alemania desde Uganda en un avión especial y llevado a La Charité bajo grandes medidas de seguridad.
Al comienzo estaba muy débil y tenía los síntomas típicos del ébola y una gran carga viral. Con la combinación de una terapia antiviral y otras medidas se vio ya en la primera semana una clara mejoría.


