
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha pronunciado este viernes sobre la reunión que ha mantenido con su homólogo chino, Xi Jinping, en la cumbre que ha tenido lugar esta semana en Pekín. El mandatario americano ha asegurado que habló con el asiático sobre uno de los grandes temores: “Me ha dicho que no quiere a una Taiwán independiente”.
Unas declaraciones que ha dado para el medio Sky News y en las que ha querido dejar clara la postura del líder chino en torno a un tema muy sensible. Sin embargo, no ha dejado clara su posición o línea a seguir, detallando que “todo está bien”, aunque sin comprometerse a nada en concreto. Porque recientemente se ha podido saber que Jinping teme entrar en un conflicto de intereses con EEUU por la octava economía más fuerte del continente y la número 22 a nivel mundial.
A pesar de que no se han dado acuerdos comerciales ni económicos de gran relevancia, Trump ha destacado que han sido tres días “fantásticos” en los que también han acercado posturas en torno al conflicto en Oriente Medio. “Ha sido una visita increíble. Creo que hay muchas cosas buenas derivadas de ella”, ha sostenido. “Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otros no podrían. Tenemos una relación muy fuerte y hemos hecho algunas cosas maravillosas, creo”, ha señalado, apuntando que ambos tienen opiniones “similares” sobre Irán, incluida la necesidad de que el conflicto “termine”.
Sobre el conflicto con el régimen de los ayatolás ha apuntado que ni EEUU ni China quieren que Teherán “tenga armas nucleares” y que ambos países quieren que el estrecho de Ormuz “esté abierto”, algo que Pekín ha reclamado en numerosas ocasiones. En este sentido, ha reconocido el papel del bloqueo estadounidense a la zona tras las restricciones iraníes a la navegación y ha abogado por un acuerdo para normalizar la situación.
“Queremos que termine, porque es algo un poco loco”, ha argumentado en una intervención en la que, además, ha querido dar las gracias a Xi y a “todos sus representantes”, a quienes ha descrito como “grandes personas”, por los avances obtenidos durante sus tres días de visita. “Es un honor estar aquí”, ha resaltado el mandatario antes de subir al avión.


