
Francia ha detectado el primer caso positivo de enfermedad por virus del ébola, correspondiente a un médico humanitario que regresaba de una misión en la República Democrática del Congo (RDC), zona donde el virus se encuentra en circulación activa, informó este miércoles el Ministerio de Salud.
El paciente fue atendido de inmediato a su llegada al territorio francés y trasladado a un centro hospitalario especializado en enfermedades infecciosas de alta transmisibilidad, según las autoridades sanitarias, que precisaron en un comunicado que el médico se encuentra en estado estable.
El Ministerio de Salud subrayó que se activaron de forma inmediata los protocolos de seguridad sanitaria, incluyendo el aislamiento del paciente y su traslado en condiciones controladas, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de contagio.
Francia dispone de infraestructuras especializadas para el manejo de enfermedades altamente contagiosas, con unidades hospitalarias dotadas de sistemas de presión negativa y estrictas medidas de bioseguridad, subrayó el Ministerio de Salud.
Paralelamente, se ha puesto en marcha una investigación epidemiológica para identificar a las personas que pudieron haber tenido contacto con el caso confirmado. Estos contactos serán localizados por la agencia regional de salud y deberán cumplir un aislamiento domiciliario de 21 días, con seguimiento médico durante todo el periodo.
Emergencia internacional
El anuncio se produce tras la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 17 de mayo, en respuesta a la circulación del virus en el este de la RDC.
En este contexto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) mantiene su evaluación de riesgo como bajo para viajeros que se desplazan a zonas de transmisión activa y muy bajo para la población general en Europa.
Las autoridades han reforzado asimismo el sistema de seguimiento sanitario para cooperantes franceses que regresan de zonas de riesgo, concluyó el Ministerio en su nota.
Al menos 227 muertos y la transmisión sigue “creciente”
La República Democrática del Congo (RDC) ha elevado a 277 los muertos y 1.094 los casos confirmados por el brote de ébola declarado en el este del país el pasado 15 de mayo, y alertó de que se mantiene “una transmisión comunitaria continua y creciente”.
Según el último boletín difundido la pasada noche por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC, que cubre los datos recogidos hasta este lunes, la tasa de letalidad se sitúa en un 25,3% y se han detectado contagios en 34 del total de 104 zonas de salud que componen las tres provincias congoleñas afectadas.
Al menos 387 personas se encuentran “hospitalizadas o en aislamiento” y la tasa de rastreo de contactos alcanza el 72,8%, mientras un total de 115 personas se han recuperado hasta ahora de la enfermedad.
“La intensificación de las acciones de salud pública en materia de vigilancia epidemiológica y biológica (descentralización de las capacidades diagnósticas) ha contribuido a una detección precoz y ha confirmado una transmisión comunitaria continua y creciente”, indicó el INSP.
El organismo alertó también sobre “desafíos persistentes en la atención temprana o el acceso a la atención sanitaria“, así como la detección de posibles nuevos contagios en zonas de salud todavía no afectadas, lo que “podría indicar una extensión geográfica que requiera una investigación más exhaustiva”.
El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia (con un 91,1% de los casos y un 81,6% de las muertes), pero se expandió a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La epidemia se propagó a Uganda, donde se han detectado 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos fallecimientos.
Cepa de Bundibugyo
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera “alto” el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y “bajo” a escala global.
Se trata ya de la tercera peor epidemia de ébola de la historia registrada hasta la fecha. El actual brote tan solo está por detrás del que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios; y otro que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020 y que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.


