
Irán supedita la firma un posible “memorando de entendimento” con Estados Unidos a la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares (unos 10.000 millones de euros) de sus activos congelados por Washington, garantías de que Israel no atacará Líbano, y posponer hasta 60 días después del acuerdo cualquier conversación sobre su programa nuclear y el estatus del estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo su control, según la postura de Teherán deslizada por su portavoz de Exteriores y los medios oficiales del país.
La agencia Mehr ha publicado la versión iraní de los 14 puntos de los que consta ahora mismo el borrador de este documento, concebido de momento como un marco sobre el que profundizar hacia un acuerdo final. La versión estadounidense publicada por el portal Axios exhibe ciertos puntos de consenso pero también hay matices de consideración: habrá una reapertura del paso de los barcos por Ormuz, pero el control iraní sobre el estrecho no se tratará hasta agosto, como mínimo, y la cuestión de la descongelación de activos está sobre la mesa pero Washington la concibe en forma de tramos que liberará si constata que Irán cumple con su parte.
En lo que a Líbano concierne: Teherán exige garantías de seguridad de que Israel va a cesar sus ataques en Líbano, algo a lo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha avisado que Israel se atendrá, mientras que Estados Unidos percibe, en términos generales, la firma del memorando como una extensión durante 60 días de un cese de hostilidades que ahora mismo están incumpliendo tanto el Ejército israelí como las milicias de Hezbolá.
Aunque el programa nuclear de Irán no se discutirá en firme hasta pasados 60 días de este acuerdo preliminar, el memorandum contempla que Irán acepta, con su firma, que no desarrollará armas nucleares, algo que Teherán lleva años diciendo que no tenía pensado hacer. En el borrador recogido por la agencia iraní, Teherán reitera su compromiso con el Tratado de No Proliferación mientras que los aspectos más espinosos de las negociaciones, esto es, el programa de enriquecimiento de uranio y los supuestos 400 kilos de uranio enriquecido que hay en Irán, quedan aparcados.
Situación en Ormuz
Sobre la situación en Ormuz, Irán contempla la reapertura del estrecho en un plazo de 30 días con arreglos iraníes, ya que Teherán ahora mismo cobra peajes y entiende que el bloqueo es una cuestión estrictamente regional que solo atañe a la República Islámica y Omán, país con el que comparte el paso. Por contra, Washington habla de un levantamiento inmediato del bloqueo.
“Estados Unidos no tendrá prácticamente ningún papel en la futura administración del Estrecho de Ormuz, y se ha declarado claramente que el futuro de la administración del Estrecho de Ormuz se basará en la iniciativa y propuesta de Irán en el marco de un asunto relacionado con los países de la región”, según la agencia oficial de noticias IRNA.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha fijado como prioridad absoluta que Irán garantice de nuevo el carácter pacífico de su programa nuclear, pero Teherán añade más “líneas rojas” relativas a su industria petrolera. Antes de que comiencen las “negociaciones finales” de agosto, Estados Unidos tendrá que suspender primero las “sanciones al petróleo iraní, productos petroquímicos y derivados”, según el borrador de Mehr.
Durante los 60 días de negociaciones siguientes a la firma del memorándum, Irán quiere tratar la situación de todos sus activos congelados y discutir los términos de un posible programa de reparaciones por los daños causados por los bombardeos de Estados Unidos e Israel. A este efecto, Teherán ha planteado ya compensaciones por valor de 260.000 millones de euros, si bien Estados Unidos no se ha pronunciado sobre este aspecto.
En cualquier caso, lo primero es firmar el memorándum, lo que podría ocurrir el próximo domingo como muy pronto en Ginebra, Suiza, según fuentes próximas a las negociaciones a la agencia Bloomberg. La esperada reapertura del estrecho de Ormuz, no se sabe en qué condicones, podría ocurrir durante la cumbre de líderes mundiales del Grupo de los Siete (G7) la próxima semana en Evian, en los Alpes franceses, del 15 al 17 de junio.
Eterna desconfianza
Teherán avisa no obstante que la posible firma del memorandum en modo alguno sirve para soslayar sus sospechas sobre Estados Unidos, su capacidad para contener a Israel, o una nueva “traición”, como han lamentado muchas veces los iraníes, en forma de ataques norteamericanos en plenas negociaciones, como ocurrió el pasado verano y como ocurrió en febrero, cuando estalló la guerra.
“Mientras hablan de diplomacia y negociaciones, recurren a la fuerza y a acciones ilegales y criminales”, lamentó esta pasada noche el portavoz de Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, en una entrevista televisada. El portavoz iraní mantuvo que las líneas fundamentales del memorándum están “prácticamente finalizadas” pero, como ya denunciaron el pasado fin de semana las autoridades del país, “las posturas contradictorias de Estados Unidos siempre han generado turbulencias y perturbaciones” en estas negociaciones.
“Independientemente de la retórica, las amenazas y las afirmaciones de la otra parte, estamos centrados en salvaguardar los intereses de la nación iraní“, añadió el portavoz antes de avisar a los medios que cualquier información de los próximos días sobre la posible firma de esta declaración de principios, será “completamente falsa” hasta que lo confirme Teherán. “Cuando lleguemos a la conclusión de que nuestros intereses están a salvo, lo anunciaremos con total transparencia”, zanjó.


