Una explosión acaecida este lunes en una fábrica de fuegos artificiales ubicada en Liuyang, municipio perteneciente a la ciudad de Changsha, en el centro de China se ha cobrado la vida de al menos 21 personas y ha dejado a otras 61 heridas … .
Los hechos han ocurrido en el taller de la empresa Changsha Liuyang Huasheng Fireworks Manufacturing and Display, donde continúan las labores de rescate, según ha recogido la agencia de noticias china Xinhua, la cual añade que el Ministerio de Gestión de Emergencias ha enviado a un equipo para guiar las labores de rescate y socorro.
Concretamente, hasta el lugar del accidente se han enviado cinco equipos de rescate, con un total de 482 efectivos, amén de médicos provinciales y municipales para atender a los rescatados.
Ante esta coyuntura, el propio presidente de China, Xi Jinping, ha pedido el «máximo esfuerzo» para buscar a los desaparecidos y rescatar a los heridos, al tiempo que ha reclamado una pronta investigación sobre el accidente y que los responsables rindan cuentas.
«Las autoridades de todas las regiones y departamentos deben extraer lecciones profundas del accidente y reforzar la responsabilidad en materia de seguridad en el lugar de trabajo», ha destacado Xi, que también es secretario general del Comité Central del Partido Comunista del país y presidente de la Comisión Militar Central.
En esa línea, ha ordenado fortalecer la detección de riesgos y el control de peligros en sectores claves, mejorar la gestión de la seguridad pública y realizar esfuerzos para salvaguardar la vida y la propiedad de las personas.
Por el momento, ya se ha abierto una investigación sobre las causas del accidente, y las autoridades de seguridad pública han detenido al responsable de la empresa implicada.


