«Me voy con él», dijo Carmen Teresa Navas, la madre del preso político Víctor Hugo Quero. Ella falleció el domingo, pocos días después de haber enterrado a su hijo, muerto en prisión bajo custodia del Estado tras reconocer las autoridades de Venezuela un … año y medio después que había sido encarcelado sin motivo alguno.
El fallecimiento de la madre de Víctor Hugo ha conmovido a los venezolanos especialmente porque Carmen Teresa, de 82 años, no alcanzó a ver justicia para su hijo. Ni siquiera pudo esperar a que los legisladores chavistas iniciaran una investigación sobre el caso para frenar la impunidad y crueldad del sistema penitenciario nacional, que ha sido denunciado como uno de los peores del mundo.
Su historia se convirtió en un símbolo de la lucha de los familiares de presos políticos después de recorrer durante más de un año cárceles, organismos judiciales y sedes policiales para intentar conocer el paradero de su hijo, detenido el 1 de enero de 2025 por funcionarios militares de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Plaza Venezuela, Caracas.
La periodista Maryorin Méndez, quien acompañó a la mujer durante la búsqueda de su hijo en distintos centros de detención del país, fue la que anunció su fallecimiento en las redes sociales.
Méndez estuvo con Navas en la misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, que se realizó en honor a su hijo el pasado viernes: «Dijo que se sentía muy bien, tranquila a pesar del momento. El sábado estaba muy apagada, dijo que se sentía mal, fue llevada a un centro asistencial donde recibió toda la atención médica posible. Tensión bien, electrocardiograma bien, pero se estaba apagando«, comentó.
Y añadió: «Ella quiso irse a la casa, lo pidió muchas veces, y así fue. Pasó la noche bien; en la mañana muy apagadita, casi no quería comer, hasta que dijo: ‘Siento que no puedo respirar’, y fue trasladada hasta un centro asistencial donde falleció».
Clamar justicia
Carmen Navas no resistió mucho tiempo tras asimilar todos los acontecimientos relacionados con la muerte de su hijo, al saber cómo lo habían aniquilado en la cárcel. Incluso después del funeral oficial, el pasado 7 de mayo, clamaba justicia para que su muerte no quedara impune.
Víctor Hugo Quero Navas era un comerciante de 51 años a quien sus compañeros de celda apodaban el ‘Ruso’. Fue detenido el 1 de enero de 2025, fecha de su desaparición, en el contexto de la represión poselectoral.
El 24 de octubre de 2025, tras meses de negativas en las puertas del penal Rodeo I, la Defensoría del Pueblo informa a Carmen Navas en un acta oficial que su hijo se encuentra detenido en ese centro penal.
Pero el horror no cesa ese día: le niegan la visita y continúa su peregrinaje. El pasado 4 de mayo, la nueva titular de la Defensoría del Pueblo, Eglée González Lobato, recibió a la anciana y declaró: «Esta Defensoría ha recibido ya el caso de la señora Carmen Teresa, y queremos expresarle que institucionalmente vamos a activar mecanismos y vías para que haya una respuesta verificable, para que el Estado la atienda».
«La familia considera que considera que el mejor homenaje es enterrarla al lado de su hijo»
Maryorin Méndez
Periodista que acompañó a Carmen Teresa Navas
Unos días después el sistema penitenciario emite un comunicado en el que admite la muerte de Quero ocurrida presuntamente el 24 de julio de 2025, con el que justifica así su silencio: «Durante su proceso de reclusión, el ciudadano no suministró datos sobre vínculos y ningún familiar se presentó a solicitar una visita formal… En este sentido, el privado de libertad, al estar bajo tutela del Estado y ante ausencia de sus familiares, se procedió a su inhumación formal en fecha 30 de julio de 2025», reza el texto oficial, lo que se consideró como una burla y falsedad.
En una tumba improvisada con fecha de defunción distinta, Carmen Teresa pudo reconocer el cuerpo de su hijo. Se procedió a la exhumación y revisión forense, y luego fue enterrado por segunda vez este 7 de mayo en el Cementerio del Este. Según la periodista Méndez, la familia decidirá cómo serán los actos fúnebres. Sin embargo, considera que el mejor homenaje es enterrarla al lado de su hijo.
«Ese era el plan»
Muchos versos y palabras de condolencia se le han dedicado en las redes. Entre ellas, las del presidente electo, Edmundo González Urrutia, quien escribió desde Madrid: «Carmen Teresa tenía 82 años. El régimen contaba con eso. Creyeron que el tiempo era su aliado. Que una madre de 82 años no tendría la fuerza para buscar a su hijo. Que eventualmente se rendiría. Que moriría y el caso de Víctor Hugo quedaría enterrado con ella».
Y añade: «Carmen Teresa sabía cuál era el plan. Esperar a que muriera y olvidarse de Víctor Hugo para siempre. No se rindió ni un solo día». «Hoy le lloramos a ella. Y con ella, a todas las madres venezolanas que resistieron el silencio del régimen, la burocracia de la crueldad, la mentira elevada a política de Estado. Ellas que no sobrevivieron para ver la justicia que tanto exigieron. Hay causas tan poderosas que ni la muerte las detiene. Carmen Teresa nos lo demostró», concluye Edmundo González.


