Millones de estadounidenses en el centro y sur del país se preparan para repetidas rondas de aguaceros tropicales esta semana, mientras los meteorólogos monitorean una amenaza en desarrollo que abarca más de 700 millas.
La amenaza, que comenzó el miércoles, ha traído el riesgo de inundaciones repentinas debido a las fuertes lluvias en partes del suroeste de Oklahoma, donde cayeron más de 3 pulgadas en poco más de una hora.
La amenaza continua de inundaciones repentinas se extiende desde las Llanuras Centrales hasta la Costa del Golfo de Misisipi y Alabama, según el Fox Forecast Center.
“Se espera que el flujo del noroeste permanezca al norte de la alta presión centrada sobre el oeste de Texas, lo que permitirá que el patrón activo desde la Front Range hasta el medio sur se mantenga”, indicó el Fox Forecast Center.
Las tormentas organizadas se desplazarán hacia el sur, hacia el sureste, la Costa del Golfo y el Panhandle de Florida, el miércoles.
Como resultado, hay un riesgo de inundación repentina de nivel 2 de 4 que se extiende por más de 700 millas, desde Nebraska hasta el oeste de Florida, debido a los suelos ya saturados.
Áreas como San Luis y Oklahoma City están bajo una amenaza severa continua.
Esta amenaza de inundaciones repentinas persistirá hasta el jueves en partes de Kansas y Misuri, y para el viernes, los totales de lluvia podrían oscilar entre 1 y 2 pulgadas.
A pesar del clima húmedo persistente, es un alivio bienvenido, ya que muchas ciudades del centro de Estados Unidos han experimentado sequía extrema.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


