“¡Solo el pueblo salva al pueblo! Era el grito que casi desgarra la garganta de Silvia Servín, de 26 años, una de casi 10,000 manifestantes que marcharon en Los Ángeles durante la concentración del Primero de Mayo, en el Parque MacArthur donde criticaron con dureza las políticas del presidente Donald Trump, pidieron un alto a la guerra en Irán y la desaparición del ICE.
“Vine a apoyar a mi gente, porque ICE los está golpeando y agarrando”, dijo la mujer, en el sitio donde el exagente de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino dirigió agresivas y mediáticas redadas de inmigración en Los Ángeles, incluida una notable operación llevada a cabo el 7 de julio de 2025 en MacArthur Park.
Allí, donde Bovino lideró la ofensiva federal contra la inmigración y empleó tácticas paramilitares como patrullas a caballo, vehículos blindados y tácticas de acción rápida —calificadas por expertos como patrullaje de estado— que causaron indignación local y generaron conflictos con las autoridades locales por la crueldad y maltrato a los inmigrantes. Bovino fue despedido después de los asesinatos de Nicole Wood y Alex Pretti, en Minneapolis.
“El pasado verano, Trump envió vehículos blindados a esta comunidad, a la vida de los jornaleros y vendedores ambulantes. Pensaron que eso nos silenciaría, pero desde entonces, cada día decimos: aquí estamos y no, nos vamos”, arengó en su discurso apasionado la senadora estatal María Elena Durazo.
Recordó que el Primero de Mayo comenzó en Chicago en 1886 con trabajadores inmigrantes quienes se declararon en huelga por la jornada laboral de ocho horas y fueron reprimidos con violencia, pero aun así se organizaron.
“Estamos aquí por cada inmigrante. Estamos aquí por cada trabajador. No más deportaciones, no más violencia. Estamos aquí por cada trabajador agrícola, de la confección, de la construcción, académicos, domésticos, de la salud y camioneros”, dijo Durazo.
La senadora demócrata ha propuesto legislación para revertir los recortes al Medi-Cal y reinstalar la elegibilidad para todos los residentes de California, independientemente de su ciudadanía.
“Exigimos atención médica para todos. No solo para unos”, declaró. “Ni Trump ni los millonarios nos van a detener, porque deben saber que cuando atacan a uno, atacan a todos…hoy marchamos y mañana votamos”.
Arrestados en Nueva York
Desde Nueva York a Chicago; desde Los Ángeles a Seattle y Washington D.C., y de Madison (Wisconsin) y Raleigh (Carolina del Norte) hasta Minneapolis, Minnesota, las manifestaciones en el día “sin clases, sin trabajo, sin compras” y un paro económico en Estado Unidos, se complementó con protestas en las calles.
Como parte de los 3500 eventos “Primero de Mayo Fuerte”, manifestantes del Movimiento Sunrise -liderado mayoritariamente por jóvenes- se encadenaron a la entrada de la Bolsa de Valores de Nueva York. Aproximadamente un centenar de personas se unieron a ellos, antes de ser arrestados y desalojados.
Ellos corearon el grito: “¡Impuesto a los ricos!”.
Su petición es similar a los esfuerzos de California, donde hay una propuesta de un impuesto único del 5% sobre el patrimonio neto de los multimillonarios del estado.
Los proponentes de la medida denominada “Ley del Impuesto a los Multimillonarios de 2026”, han recabado suficientes firmas para calificarla en la boleta electoral del 3 de noviembre. Afectaría principalmente a unas 200 a 255 familias cuyo patrimonio es superior a los 1.000 millones de dólares.
‘Legalización para todos’
En las inmediaciones del Parque MacArthur, un mitin matutino comenzó desde las 5:00 a.m., donde los miembros de la Coalición del Primero de Mayo de Los Ángeles —una red de más de 125 organizaciones y grupos— motivaron e invitaron a los residentes angelinos a unirse a la movilización masiva del Primero de Mayo o Día Internacional de los Trabajadores.
“Acabamos de firmar un contrato con Kaiser Permanente, pero queremos que haya más enfermeras”, denunció Erika Tapia, una enfermera registrada. “No queremos que los directivos vean a los pacientes como números, sino como personas que merecen atención médica profesional”.
La conmemoración del Día del Trabajo coincidió con una realidad que afecta la economía de todos los estadounidenses, debido a que el precio de la gasolina casi llega a los 7.00 dólares por galón, y la ausencia de una reforma migratoria que se ha estancado por 40 años debido a la inacción de los partidos Demócrata y Republicano.
“Exigimos una legalización para todos, con un camino directo a la ciudadanía”, fue la petición de Martha García, de 65 años, originaria de la Ciudad de México, quien acudió a la marcha en su silla de ruedas. “Ya no queremos trampas como lo hicieron con el Dream Act o con el TPS”.
‘Somos imparables’
“Nuestro sistema migratorio fallido se encuentra en el centro de muchos de nuestros desafíos políticos y económicos, afectando a las familias trabajadoras y a los costos de la vida cotidiana, independientemente de su afiliación política”, declaró Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).
“Además de nuestra lucha continua por la justicia y la dignidad de los trabajadores, el Primero de Mayo es más que una celebración de unidad y resiliencia: ha sido un llamado a la acción. Porque cuando nos organizamos, cuando nos movilizamos, cuando nos mantenemos hombro con hombro, somos imparables y podemos detenerlo todo en nombre de la justicia y el amor”.
La marcha de dos millas, desde la intersección de Park View y el bulevar Wilshire hasta el Parque Gloria Molina, en el corazón de Los Ángeles puso de relieve las luchas de los trabajadores que exigen mejores salarios, mejor atención médica e impuestos a los más ricos.
‘Nunca se va a comprar la democracia’: Xavier Becerra
Antes del comienzo de la marcha del Primero de Mayo, Xavier Becerra, el candidato latino para la elección primaria hacia la gobernatura de California se hizo presente en el Parque MacArthur.
“Este día es especial porque cada año elevamos al que trabaja; deberíamos darle darles 365 días a los obreros a los que trabajan”, dijo. “Este es un día que yo puedo celebrar y honrar a mis padres y celebrar a todos los que en estos días trabajan bien duro y recordamos que sin el pueblo trabajador no cumple nada un país”.
¿Especialmente cuando los inmigrantes están bajo ataque?
“Sin duda. Sabemos bien que los inmigrantes son los que trabajan más duro que cualquier otro y lo que necesitamos es reconocerlos como parte de ese movimiento de trabajadores que siempre levanta un país”.
¿Cuál es la promesa más grande que Javier Becerra puede cumplirle a todos los californianos y en especial a la comunidad inmigrante?
“Trabajar para los que trabajan cada día”.
¿Se puede comprar la gubernatura de California con dinero?
“Si yo tengo algo que ver con eso, nunca se va a comprar la democracia. Nunca se va a comprar la oficina de gobernador porque necesitamos un gobernador que representa al pueblo”.
Ya le sucedió a Meg Whitmann, quien perdió. Y le pasó también a Rick Caruso. ¿Cree usted que eso sucederá con Tom Steyer?
“Si sale el pueblo [a votar]. Lo que pasa es que el pueblo gana y Xavier Becerra será el próximo gobernador”.
¿Qué es lo que más les pega a las familias: ¿la economía, inmigración?
“Las crisis que vemos son causadas por personas que no piensan en honrar al pueblo trabajador. Así que lo que necesitamos son líderes que entiendan que el costo de vida está muy alto y que entiendan que no podemos tener líderes como Donald Trump que nos ataca en vez de ayudarnos”.
Según la nueva encuesta de Gudelunas Strategies realizada el jueves 30 de abril, patrocinada por la organización “California is Not For Sale”, el demócrata Xavier Becerra ha tomado una ligera ventaja sobre el republicano Steve Hilton en la contienda por la gubernatura de California, de cara a las primarias del 2 de junio.
Becerra, un abogado y político latino estadounidense de 68 años cuenta con el apoyo del 24% de los votantes probables, mientras que Hilton le sigue muy de cerca con un 23%. Posteriormente siguen el multimillonario Tom Steyer y el republicano Chad Bianco, con un 15% y un 13% respectivamente.


