Mercedes ha vuelto del pequeño parón de dos semanas de la Fórmula 1 todavía más fuerte. Si en Miami ya dejó claro que era la referencia pese a no introducir mejoras, en Canadá, con un importante paquete nuevo en el W17, directamente ha asustado al resto de la parrilla. Y lo más preocupante para sus rivales no ha sido solo el tiempo, sino la sensación de superioridad mostrada durante toda la única sesión de entrenamientos libres de este fin de semana sprint, donde las flechas plateadas parecían jugar en otra categoría desde que montaron el neumático blando.
Porque sí, Andrea Kimi Antonelli volvió a confirmar que ya no es una promesa, sino el gran dominador actual de la Fórmula 1. El líder del mundial firmó el mejor tiempo con un 1:13.402 y volvió a dejar la sensación de tener siempre algo guardado respecto a George Russell. El británico terminó a poco más de una décima, pero durante toda la sesión el italiano transmitió una confianza impropia de un piloto que hace apenas un año todavía alternaba destellos con errores. En Montreal, Antonelli pareció pilotar con una facilidad insultante.
Por detrás, la diferencia fue directamente alarmante. Lewis Hamilton logró colocar el Ferrari en tercera posición, pero ya a más de siete décimas del Mercedes, mientras Charles Leclerc cedió prácticamente nueve. La Scuderia solo apareció realmente cuando montó los blandos, porque hasta entonces había pasado muy desapercibida, especialmente en tandas largas con el neumático duro.
McLaren, por su parte, dejó sensaciones opuestas: con compuestos duros parecía estar relativamente cerca de Mercedes, pero en cuanto llegaron los intentos reales de clasificación el equipo se diluyó por completo. Lando Norris solo pudo ser sexto, a más de 1,4 segundos, mientras Oscar Piastri acabó séptimo tras cometer un error cuando venía mejorando. Entre ambos logró colarse Max Verstappen, que volvió a exprimir al máximo un Red Bull claramente inferior para terminar quinto.
Quien sí completó seguramente una de sus mejores sesiones de entrenamientos libres del año fue Fernando Alonso. El asturiano terminó décimo con un Aston Martin que sigue lejos de la cabeza, aunque dejó sensaciones bastante más positivas que en anteriores grandes premios. Alonso trabajó con una estrategia diferente al resto, siendo de los primeros en montar blandos y cerrando la sesión con neumáticos medios, pero sobre todo destacó porque pudo completar muchas vueltas sin problemas de fiabilidad, algo que no siempre había ocurrido esta temporada. Su posición final también se vio favorecida por la bandera roja provocada al final por Esteban Ocon, después de dañar el alerón de su Haas F1.
Carlos Sainz también rodó cerca del top 10 durante buena parte de la sesión y confirmó que el Williams parece adaptarse bastante bien a las características de Montreal. Sin embargo, el madrileño no consiguió cerrar una vuelta limpia con el neumático blando cuando llegaron los intentos definitivos y terminó cayendo hasta la decimoquinta posición, un resultado que no refleja del todo el ritmo mostrado por el FW48 durante la mayor parte de los libres.
La sesión también dejó varias incidencias, además de la extraña bandera roja provocada por Alex Albon tras atropellar una marmota y acabar contra el muro con su Williams. Liam Lawson sufrió una avería en su Racing Bulls que provocó un Virtual Safety Car y Franco Colapinto, directamente, ni siquiera pudo completar una vuelta. El argentino detectó problemas en el acelerador de su Alpine nada más comenzar la sesión, regresó a boxes y se perdió por completo la única hora de pruebas antes de la clasificación sprint del GP de Canadá 2026.
Resumen completo de los Entrenamientos Libres del GP de Canadá de F1 2026
Tras más de dos semanas de parón, la Fórmula 1 volvió a la acción en Montreal con una única sesión de entrenamientos libres y muchísimo trabajo por delante en un fin de semana al sprint donde no hay tiempo que perder. Nada más ponerse el semáforo en verde, prácticamente toda la parrilla salió de inmediato a pista para aprovechar cada minuto disponible en un trazado que, como suele ocurrir en Canadá, empezó muy sucio y fue mejorando vuelta tras vuelta.
La gran mayoría de pilotos optaron por arrancar la sesión con neumáticos duros, una elección lógica teniendo en cuenta la importancia estratégica de guardar juegos de medios para la clasificación sprint y el resto del fin de semana. Las excepciones fueron los dos Racing Bulls, con Liam Lawson y Arvid Lindblad montando el compuesto medio, además de Sergio Pérez, que salió con el Cadillac equipado con blandos para comenzar a recoger sensaciones desde el primer momento.
Los tiempos, eso sí, tenían todavía muy poco valor en los primeros compases. Oscar Piastri colocó inicialmente a McLaren al frente con un 1:16.879 tras apenas cinco minutos, aunque la pista evolucionaba a una velocidad enorme y los registros no dejaban de caer. Ya lo habían advertido pilotos como Fernando Alonso y Carlos Sainz en la previa: Montreal es uno de esos circuitos donde el asfalto cambia radicalmente desde los primeros libres hasta la clasificación, especialmente por la suciedad acumulada al inicio del fin de semana.
Además, la sesión arrancó marcada por la cantidad de novedades técnicas presentes en el paddock. Mercedes, McLaren o Williams llevaron nuevos paquetes de mejoras para seguir desarrollando sus monoplazas, mientras que Aston Martin y Ferrari fueron los únicos equipos punteros que no introdujeron piezas nuevas, ya que la Scuderia había estrenado su gran actualización apenas una semana antes en Miami.
Oscar Piastri, McLaren
Foto de: Alastair Staley / LAT Images via Getty Images
Con el paso de los minutos, Max Verstappen comenzó a rebajar todavía más las referencias y se colocó en cabeza con un 1:15.895 en los primeros diez minutos, aunque el orden seguía siendo completamente provisional. Mercedes, el equipo más fuerte hasta ahora en la temporada 2026, empezó la sesión con calma mientras evaluaba sus novedades: Andrea Kimi Antonelli, líder del mundial, era quinto con un 1:17.526, mientras que George Russell se quedó cerca, a menos de dos décimas. Ferrari, por su parte, arrancó algo más discreto, con Charles Leclerc séptimo y Lewis Hamilton justo detrás, aunque todavía lejos de mostrar su verdadero potencial.
El inicio tampoco fue sencillo para Lando Norris. El británico de McLaren protagonizó un par de excursiones fuera de pista sin consecuencias y tardó varios minutos en completar una vuelta realmente representativa, hasta el punto de que no pudo registrar un tiempo competitivo hasta prácticamente el noveno minuto de sesión.
Quien sí empezó el fin de semana con problemas fue Franco Colapinto. Después de firmar en Miami el mejor resultado de su temporada, el argentino sufrió un inconveniente mecánico en su Alpine nada más arrancar la sesión. Por radio, el piloto se quejó de problemas con el acelerador cuando afrontaba la penúltima recta del circuito Gilles Villeneuve, aunque consiguió regresar lentamente a boxes. Todo apuntaba, sin embargo, a que perdería una parte importante de la única sesión de libres del fin de semana.
Los problemas tampoco tardaron demasiado en aparecer en una sesión marcada por la falta de tiempo y la necesidad de aprovechar cada minuto en pista. Apenas superado el undécimo minuto, Liam Lawson se quedó detenido con su Racing Bulls después de sufrir un aparente problema hidráulico que le dejó sin dirección y, posiblemente, también sin caja de cambios. El neozelandés logró apartar parcialmente el coche, pero quedó en la hierba y su incidencia obligó a dirección de carrera a activar un Virtual Safety Car.
La neutralización se prolongó durante aproximadamente tres minutos, aunque lo que más llamó la atención fue la decisión de los comisarios de no sacar bandera roja pese a la presencia de marshals y del propio piloto todavía en la escapatoria. Dirección de carrera pareció priorizar el hecho de no interrumpir una sesión especialmente importante en un fin de semana sprint, donde los equipos solo disponen de estos libres para preparar el coche antes de entrar directamente en parc fermé. De hecho, tras esos minutos, sacaron bandera roja, que se alargó hasta que faltaron 45 minutos para terminar la sesión, y la FIA anunció que los Libres se alargarían 4 minutos más.
Uno de los pilotos que dejó sensaciones relativamente positivas en ese primer tramo fue Fernando Alonso. El asturiano no había arrancado mal la sesión y, pese a las limitaciones actuales de Aston Martin, ya rodaba cerca del top 10 con un 1:19.237 que le situaba duodécimo antes de que comenzasen a aparecer los primeros intentos más serios.
Tras el Virtual Safety Car, Alonso fue además de los primeros en montar el neumático blando para buscar una referencia más competitiva y respondió con una vuelta bastante sólida teniendo en cuenta el potencial actual del AMR26. El español firmó un 1:16.785 que en ese momento le colocaba quinto, a ocho décimas del mejor registro de Max Verstappen, que además seguía rodando con neumáticos duros.
Más allá de que posteriormente otros pilotos mejorasen esa referencia, el tiempo de Alonso no fue malo para un Aston Martin que continúa peleando en la zona baja de la parrilla junto a Cadillac. Además, el equipo volvió a completar vueltas sin aparentes problemas mecánicos importantes, una noticia positiva después de los numerosos inconvenientes de fiabilidad que habían condicionado sus últimos fines de semana.
La igualdad en cabeza volvió a quedar patente apenas superados los primeros 20 minutos de sesión. Russell confirmó las buenas sensaciones de Mercedes y se colocó al frente de la tabla con un 1:15.760 marcado, además, con un juego de neumáticos duros que ya acumulaba 12 vueltas, una demostración más del gran momento que atraviesa la escudería alemana en este inicio de temporada.
Sin embargo, las diferencias seguían siendo mínimas en un circuito que no dejaba de evolucionar. Entre los tres primeros apenas había una décima de margen: Piastri se situaba segundo a solo 46 milésimas del británico, mientras que Verstappen era tercero a una décima exacta. Una vez más, Montreal dejaba claro que las referencias eran todavía muy relativas, ya que el asfalto mejoraba prácticamente en cada vuelta y cualquier intento podía alterar completamente el orden de la clasificación.
En clave española, Carlos Sainz también dejó buenas sensaciones durante los primeros compases de la sesión. Superados ya los veinte minutos, el madrileño rodaba dentro del top 10, concretamente en novena posición y por delante de Fernando Alonso, confirmando las expectativas positivas que Williams había depositado en el circuito Gilles Villeneuve desde antes de comenzar el fin de semana.
Además, el detalle importante era que Sainz había logrado esos registros con neumáticos duros, lo que reforzaba todavía más la impresión de que el FW48 podía adaptarse especialmente bien a las características de Montreal. De hecho, Alex Albon también aparecía justo por delante de su compañero, en octava posición, con ambos Williams instalados provisionalmente al frente de la siempre apretada zona media.
A falta de que algunos equipos mostrasen todavía todo su potencial, especialmente Alpine, que venía siendo una de las referencias del grupo intermedio durante las últimas carreras, Williams parecía tener argumentos para aspirar a liderar esa pelea. Además, la escudería francesa seguía lejos de una sesión limpia: Franco Colapinto continuaba encerrado en boxes tras el problema técnico sufrido al inicio, mientras que Pierre Gasly también había completado muy pocas vueltas debido a diversos inconvenientes y todavía no contaba con un tiempo realmente competitivo.
A falta de unos 35 minutos para el final de la sesión, con la pista cada vez más rápida y los pilotos buscando los límites en cada frenada y salida de curva, comenzaron a multiplicarse las pequeñas excursiones y los sustos. Alonso protagonizó una leve salida de pista sin consecuencias, mientras que Sainz también tuvo un pequeño momento comprometido del que pudo escapar sin daños. Incluso algunos pilotos de McLaren estuvieron cerca del muro en varias ocasiones en un trazado donde el margen de error siempre es mínimo.
Sin embargo, quien terminó pagando el precio más alto fue Albon. El tailandés perdió el control de su Williams y acabó golpeando las protecciones, convirtiéndose en el primer piloto del fin de semana en tocar el famoso muro de Montreal. El impacto dejó bastante dañado el FW48 y obligó a dirección de carrera a sacar una nueva bandera roja, ya que el monoplaza quedó detenido en plena recta.
La F1 tardó varios minutos en ofrecer repeticiones claras del accidente, pero finalmente las imágenes confirmaron una escena tan insólita como desafortunada. Albon golpeó una marmota cuando aceleraba a la salida de la curva que da acceso a la larga recta del tercer sector y el impacto descolocó completamente el Williams, que terminó contra el muro pocos metros después.
Con el paso de los minutos y la pista cada vez más engomada, los tiempos comenzaron a caer de forma mucho más contundente. Aunque en un inicio parecía que McLaren podía mantener el pulso con Mercedes, a falta de unos 24 minutos para el final los monoplazas alemanes dejaron claro quién estaba marcando el ritmo en Montreal.
Los dos Mercedes se colocaron al frente con una ventaja ya considerable sobre el resto. Antonelli, líder del mundial, firmó un impresionante 1:14.392 con un juego de neumáticos duros que ya acumulaba 20 vueltas, superando por apenas 52 milésimas a Russell en otra demostración de la enorme igualdad entre ambos compañeros. Además, el dominio de Mercedes empezaba a reflejarse también en las diferencias, ya que Piastri, primer perseguidor con el McLaren, cedía más de medio segundo, mientras que Norris estaba ya a ocho décimas.
Ferrari, en cambio, seguía sin aparecer en la pelea. La Scuderia se mostró bastante discreta durante toda la sesión y Charles Leclerc apenas pudo colocarse con un 1:15.357 que le dejaba casi a un segundo de la referencia de Antonelli. Mientras tanto, Alonso continuaba dejando registros razonablemente competitivos para Aston Martin. El español se mantenía 9º con un 1:16.022 utilizando neumáticos blandos ya bastante usados, con 13 vueltas acumuladas, mientras gran parte de la parrilla seguía trabajando principalmente con compuestos duros y medios.
Mercedes fue también el primer equipo grande en montar neumáticos blandos y ahí empezó a verse lo que podía ser un anticipo muy serio de la clasificación sprint que esperaba unas horas después en Montreal. Russell golpeó primero con un 1:13.850 que parecía un salto enorme respecto a los registros anteriores, pese a no completar un tercer sector especialmente brillante. Sin embargo, la referencia del británico apenas duró unos instantes.
Antonelli volvió a demostrar el nivel de confianza con el que está pilotando esta temporada y respondió con una vuelta espectacular para colocarse líder con un 1:13.402, nada menos que más de cuatro décimas más rápido que su compañero. El italiano, irreconocible respecto al piloto todavía irregular que se veía en 2025, confirmaba así que Mercedes llegaba a Canadá como el gran favorito tanto para la pole sprint como para el resto del fin de semana.
Eso sí, en el segundo intento con el neumático blando, Russell consiguió rebajar todavía más su tiempo y dejó claro que en la primera vuelta había cometido un pequeño error en el tercer sector. El británico se quedó finalmente a poco más de una décima de Antonelli, devolviendo la igualdad a un Mercedes que seguía claramente por delante del resto de la parrilla.
Sin embargo, el verdadero golpe sobre la mesa llegó cuando todos los equipos comenzaron a montar el neumático blando y apareció el primer simulacro real de clasificación. Ahí quedó claro que las mejoras introducidas por Mercedes habían vuelto a disparar el rendimiento de las flechas plateadas, que directamente parecían competir en otra categoría. La igualdad desapareció por completo y los datos empezaron incluso a asustar dentro del paddock.
El único capaz de acercarse mínimamente fue Lewis Hamilton, que colocó su Ferrari a más de siete décimas del espectacular tiempo de Antonelli. Charles Leclerc se situó justo detrás de su compañero, mientras que McLaren desapareció totalmente en los intentos con blandos: Oscar Piastri cometió un error cuando venía mejorando su vuelta y Lando Norris tampoco encontró ritmo para acercarse a la cabeza. Max Verstappen logró colarse entre los Ferrari y los McLaren para situarse quinto, pero tanto él como el resto de rivales estaban a años luz de unos Mercedes que daban la sensación de poder dominar el fin de semana con absoluta autoridad.
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