Lo que para miles de personas será una jornada de celebración, música y diversidad en las calles de Jackson Heights, para muchos inmigrantes, en su mayoría forzados a dejar sus países, tendrá este año un trasfondo mucho más profundo.
El 34.º Desfile Anual del Orgullo de Queens se realizará este domingo 7 de junio, bajo el lema Orgullo Imparable (Unstoppable Pride), en momentos en que organizaciones de Derechos Humanos denuncian una escalada de violencia contra las comunidades LGBTQIA+ en varios países de América Latina.
Mientras Nueva York se prepara para una de las celebraciones del Orgullo más diversas del país, en el corazón de unos de los vecindarios ejes de la migración latinoamericana en el país, activistas resaltan que para miles de migrantes LGBTQIA+ la búsqueda de libertad comenzó huyendo de la violencia, la discriminación y la persecución en sus países de origen.
En las últimas semanas, las denuncias de asesinatos, persecución y violencia contra personas LGBTQIA+ en México, Colombia, Ecuador y Venezuela han vuelto a encender las alarmas en toda América Latina. La situación resuena con especial intensidad en Jackson Heights y Corona, dos vecindarios que concentran algunas de las comunidades migrantes latinoamericanas más numerosas de Nueva York y que, desde hace décadas, se han convertido también en refugio para personas LGBTQIA+ que escaparon de la discriminación y los crímenes de odio en sus países de origen.
Para muchos de ellos, las historias que hoy llegan desde la región no son noticias lejanas, sino recuerdos de las mismas realidades que los obligaron a abandonar sus hogares.
Los datos más recientes reflejan un panorama preocupante. En México, organizaciones civiles documentaron al menos 24 asesinatos de personas LGBTQIA+ durante los primeros meses de 2026, de los cuales 17 correspondían a mujeres trans. Activistas denuncian además que el país continúa sin contar con un sistema oficial que registre adecuadamente los crímenes de odio contra esta población.
En Colombia, el panorama tampoco es alentador. Un informe de la organización Caribe Afirmativo reveló que durante 2025 los asesinatos de personas LGBTI aumentaron 64%, pasando de 165 a 270 casos, el equivalente a una muerte cada 32 horas. El reporte atribuye el incremento a la combinación de conflicto armado, economías ilegales, discursos de odio y altos niveles de impunidad.
Por su parte, Ecuador enfrenta una situación similar, pues organizaciones LGBTIQ+ denunciaron que al menos 12 personas de la diversidad sexual fueron asesinadas durante los primeros meses de 2026, entre ellas 11 mujeres trans. Los colectivos advierten que la nación suramericana sigue sin contar con registros oficiales diferenciados y reclaman medidas urgentes para frenar la violencia.

La alarma más reciente
A este escenario regional se suma Venezuela, donde el reciente allanamiento policial de un sauna en la ciudad de Barquisimeto, que culminó con la detención arbitraria de 28 personas, reavivó las denuncias sobre persecución institucional contra las comunidades LGBTQIA+ en ese país latinoamericano desde donde han escapado centenares de personas de este colectivo, en medio de la crisis migratoria de 2024, y han encontrado espacios en vecindarios de Queens.
Este caso registrado el pasado fin de semana generó condena de organizaciones de Derechos Humanos dentro y fuera del país y volvió a poner sobre la mesa las denuncias de hostigamiento policial, extorsión y criminalización de personas por su orientación sexual o identidad de género.
Para Wendell Oviedo, activista venezolano radicado en Nueva York y director de América Diversa, el desfile de este año y todas las actividades para celebrar el orgullo adquiere una dimensión especial.
“Este desfile tiene además de un tono de celebración, un grito desde la capital del mundo que deja claro que se sigue criminalizando de forma cada vez más violenta a las comunidades LGBTQIA en nuestros países. Lo ocurrido en Barquisimeto es apenas el ejemplo más reciente que demuestra que la violencia institucional sigue presente en Latinoamérica. Y que este patrón de persecución continúa repitiéndose“, afirmó.
Oviedo sabe muy bien que la mayoría de los migrantes latinoamericanos LGBTQIA que residen en la Gran Manzana dejaron atrás terribles experiencias de exclusión, tratos inhumanos y violencia sistemática que rara vez aparecen en las estadísticas. Y como destacan tendencias recientes, da la impresión que en muchos países hay una tendencia de más crueldad y discriminación.
“Es una violencia social e institucional. Esa es la razón por la cual miles de personas buscan dignidad en otros países y precisamente muchas de las personas que están aquí, han huido de esa persecución en América Latina, no huyendo necesariamente de la situación económica, sino para poder sobrevivir. En muchos casos, como Venezuela, ese odio está institucionalizado, donde cuerpos policiales extorsionan y humillan a las personas por su identidad sexual y expresión de género”, agregó.

El dolor de las chicas trans
Sin embargo, dentro de esta crisis regional existe una población que carga con el peso más severo de la violencia: las mujeres trans.
En México y Ecuador, por ejemplo, la mayoría de las víctimas de asesinatos reportadas este año pertenecían a esta comunidad, una tendencia que se repite en gran parte de América Latina.
Para muchas mujeres trans migrantes que hoy viven en Nueva York, no se trata de una realidad numérica lejana, sino una experiencia personal.
La poblana Valentina Zaccar recuerda que hace doce años cruzó la frontera rumbo a Estados Unidos convencida de que quedarse en México podía costarle la vida.
“Yo llegué a este país y a este vecindario muerta en vida. Nadie en mi familia me quería. Ni siquiera mi mamá. Entonces Nueva York de alguna manera me salvó. De no haber llegado aquí, probablemente habría terminado asesinada de la peor manera. Aunque me preocupa que aquí también se empiezan a observar algunas señales de discriminación hacia las chicas trans. No en Nueva York, pero sí en otras partes del país. Es duro. Muy duro”, remarcó.
Un patrón regional
La experiencia de Valentina no es una excepción, sino es parte de un patrón regional documentado por organismos internacionales.
Un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Red de Movilidad Humana LGBTI+ identifica a las personas trans, especialmente mujeres trans, como uno de los grupos con mayores riesgos de violencia, explotación, pobreza extrema y exclusión laboral.
Muchas entrevistadas para esta investigación relataron haber sido obligadas a ejercer trabajo sexual de supervivencia ante la imposibilidad de acceder a empleos formales. Y gran parte además fueron expulsadas de las casas de su familia.
El informe documenta que muchas personas LGBTQIA+ no dejan de ser vulnerables al cruzar una frontera. Por el contrario, enfrentan nuevas formas de violencia, explotación, abuso policial, xenofobia y discriminación en los países de tránsito y destino.
Bajo ese contexto, el Desfile del Orgullo de Queens por años ha sido una movilización que no solo en una celebración de la diversidad, sino también en una plataforma de visibilidad para quienes continúan enfrentando discriminación y violencia.
Yo llegué a este país y a este vecindario muerta en vida. Nadie en mi familia me quería. Ni siquiera mi mamá. Entonces Nueva York de alguna manera me salvó. De no haber llegado aquí, probablemente habría terminado asesinada de la peor manera”
Orgullo Imparable
La edición número 34 del desfile tendrá como una de sus grandes mariscales a la comisionada del Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York, la primera mujer en dirigir el FDNY, Lillian Bonsignore, cuya designación fue presentada junto al lema oficial de este año: Orgullo Imparable.
El mensaje llega después de que más de 150,000 personas participaran el año pasado en las celebraciones del Orgullo en Queens y Long Island bajo el lema “Defiant Joy” (Alegría Desafiante).
Ahora, los organizadores apuestan por destacar la resiliencia de la comunidad frente a los desafíos actuales.
“En un momento en que las personas LGBTQ+ siguen siendo blanco de ataques en escuelas, legislaturas y tribunales, nuestra comunidad permanece imparable: en nuestro amor, en nuestro liderazgo y en nuestra lucha por la justicia”, expresó David Kilmnick, presidente y fundador de la New York LGBT Network.
Los organizadores esperan nuevamente la asistencia de decenas de miles de personas para una jornada que combinará desfiles, expresiones artísticas, organizaciones comunitarias y manifestaciones culturales que reflejan la diversidad global de ese condado.
En efecto, ‘Queens Pride’ es considerado el segundo desfile del Orgullo más antiguo y uno de los más grandes de la ciudad de Nueva York. Nació en 1993 en Jackson Heights tras el asesinato de Julio Rivera, un crimen de odio que marcó profundamente a la comunidad LGBTQ+ local y dio origen a un movimiento de visibilidad y resistencia en ese condado.

Orgullo en Queens: Lo que debes saber
- El 34.º Desfile Anual del Orgullo de Queens y Festival Multicultural se realizará este domingo 7 de junio de 2026, de 12:00 p.m. a 6:00 p.m. en Jackson Heights.
- La marcha recorrerá la emblemática 37th Avenue, avanzando desde la 89th Street hasta la 75th Street en Jackson Heights. Los participantes deberán concentrarse previamente en el área de la 89th Street antes del inicio del desfile.
- Una vez concluida la marcha, los asistentes podrán participar en el tradicional Festival Multicultural de Queens Pride, que incluirá organizaciones comunitarias, presentaciones artísticas, negocios locales, recursos para la comunidad LGBTQIA+ y actividades familiares.
Una región letal:
- 68% de todos los asesinatos de personas trans documentados en el mundo entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, se concentraron en América Latina consolidándose una vez más como la región más letal para esta población.
- 190 asesinatos de personas trans y de género diverso en América Latina entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 de acuerdo con el monitoreo internacional Trans Murder Monitoring.
El dato:
- Las siglas LGBTQAI+ significan lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer o en cuestionamiento, agénero o asexuales, e intersexuales. El signo “+” indica que, si bien el acrónimo pretende ser inclusivo, abarca, en diversos sentidos, más de lo que indican las etiquetas por separado.


