«El gobierno de Tisza será el gobierno de todos los húngaros; trabajaremos para todos los húngaros», ha comenzado Péter Magyar su primer discurso como primer ministro, ante el pleno del Parlamento que ha votado este sábado su nombramiento. «La patria no es un … privilegio, sino un hogar común, y el Estado debe, finalmente, dirigirse a todos con la misma responsabilidad», ha hecho votos de buena gobernanza, al anunciar que «hoy es el primer día de un nuevo sistema en Hungría».
Acto seguido, ha aclarado que esto no significa en absoluto que el nuevo Gobierno vaya a ignorar los delitos de quienes anteriormente han ocupado cargos de responsabilidad pública y ha prometido que serán llevados ante la Justicia.
En tono agresivo, ha exigido la dimisión del presidente de Hungría, Tamás Sulyok, que unos minutos antes se había acercado a él para felicitarle por el nombramiento. «¡Que Tamás Sulyok marque el inicio de la fila!», ha invitado a dimitir a todos los altos cargos públicos activos en el «anterior régimen».
«Hago un llamamiento a aquellos líderes institucionales que fueron servidores políticos del régimen anterior para que tengan el valor de dimitir antes del 31 de mayo», ha insistido. Además, ha recordado que el presidente de la República, que «se preocupa ahora por el Estado de derecho por primera vez, no se pronunció cuando Viktor Orbán llamó bichos a ciudadanos, civiles y jueces, ni cuando el fallido primer ministro infundió odio bélico a todos los húngaros utilizando para ello miles de millones de fondos públicos«. Se refería al «respeto al Estado de derecho» que, en un discurso previo, Sulyok ha pedido al nuevo Gobierno.
«Hoy es el primer día de un nuevo sistema en Hungría»
Péter Magyar
Nuevo primer ministro de Hungría
Hungría no es ya «un país sin consecuencias», sino de «rendición de cuentas», ha amenazado el nuevo primer ministro, quien ha anunciado además que una de sus primeras decisiones será la creación de la Oficina Nacional de Protección y Recuperación de Activos. Dicho organismo investigará «los delitos del pasado: el sistema de contratación pública, los sobreprecios, los contratos de concesión, los activos ocultos en fundaciones, las irregularidades del sistema Tao y el caso del dinero perdido en fundaciones del Banco Central, todo ello de conformidad con la Constitución».
En caso de responsabilidad penal, la nueva agencia «preparará y apoyará la labor de las fuerzas del orden, además de hacer valer las demandas civiles». En este sentido, Magyar sugirió la presentación de casos ante una oficina que «no estará bajo la tutela del Gobierno, sino de la Asamblea Nacional». Sus amenazas a los altos cargos de Orbán han sido recibidas con una ovación en la abarrotada Plaza Kossuth, desde la que una gran multitud sigue el discurso a través de pantallas gigantes.
Confrontación y revanchismo
En esta primera intervención, Magyar no ha evitado la confrontación y cierto revanchismo. Ha acusado a Péter Agh de haber ganado el distrito de Sávar con «un poco de manipulación» y ha rebatido las palabras de János Lázár, antiguo líder del partido de Orbán que descalificó a la diputada de Tisza Viktória Strompová como «eslovaca». Esta alusión ha tenido como respuesta un gran aplauso de los diputados de Tisza. Magyar ha señalado a la oposición que «quedará para la historia» lo que voten en los próximos expedientes y casos de recuperación de activos.
«Seremos un Gobierno de soberanía nacional», ha afirmado también Magyar, quien ha hecho hincapié en que Hungría será «verdaderamente soberana y no estará sola ni será vulnerable» en cuanto comience a recibir los fondos europeos bloqueados en Bruselas a causa de las prácticas no democráticas de su antecesor. Además, ha recalcado que los fondos de la UE «llegarán a casa» y ha avanzado el inicio de «una revisión del sistema constitucional de Hungría». «Vamos a fortalecer el sistema de controles y equilibrios, las instituciones verdaderamente independientes, y a limitar el número de mandatos del primer ministro», ha adelantado, asegurando que el poder que hoy asume» no es ilimitado.
«Vamos a fortalecer el sistema de controles y equilibrios, las instituciones verdaderamente independientes, y a limitar el número de mandatos»
Péter Magyar
Nuevo primer ministro de Hungría
En nombre de Hungría, Péter Magyar ha pedido disculpas a las víctimas de Bicske y Szölö, víctimas del sistema húngaro de protección infantil. Se refería a dos escándalos mediáticos que el sistema Orbán intentó silenciar, instalado en su imagen de una Hungría que protegía a la infancia contra los desmanes de la educación europea. En Bicske funcionaba un hogar infantil cuyo director fue acusado y juzgado por abusos sexuales a los menores internos durante una década. En Szölö, un correccional de menores, se ha documentado maltrato institucional, con abusos, negligencias y violencia. El nuevo primer ministro también ha pedido disculpas a quienes fueron estigmatizados por las autoridades en los últimos años por sus opiniones.
«De nosotros depende cómo vivir la libertad que se nos ha otorgado. Nuestro objetivo es construir un país más humano y trabajaremos en ellos con humildad». ¡Qué Dios bendiga a Hungría y a todos los húngaros, tanto en su tierra como en el resto del mundo!», ha finalizado su discurso, rubricado con la actuación de un grupo de niños de etnia romaní, que han interpretado el himno gitano. Los diputados han escuchado también el himno europeo y el himno de la minoría húngara en Transilvania.

