Andrea Kimi Antonelli lidera actualmente el campeonato de pilotos, pero, dada su poca experiencia, muchos en el paddock siguen considerando a George Russell como el favorito para ganar este año.
Teniendo en cuenta el rápido progreso de su compañero de equipo, ¿podría ser este el año en el que Russell tenga que aprovechar su oportunidad antes de que sea tarde?
Dado que las carreras de Bahrein y Arabia Saudí fueron canceladas, retrocedamos brevemente en el tiempo hasta un momento de crisis en el que el país de la región del Golfo fue capaz de organizar dos carreras.
En una de ellas —el Gran Premio de Sakhir— se pidió al joven George Russell que sustituyera a Lewis Hamilton, que había dado positivo en COVID. Sergio Pérez acabó ganando esa carrera repleta de incidentes y, como reveló más tarde Helmut Marko, se aseguró así un asiento en Red Bull para el año siguiente.
Pero Russell debería haber conseguido su primera victoria en la Fórmula 1 ese día, de no ser por una parada en boxes desafortunada y un pinchazo tardío que le privaron de la oportunidad de ganar.
La decepción fue, comprensiblemente, inmensa, pero el rendimiento de Russell puso de relieve algo que ya había demostrado en Williams: que sería un piloto con futuro dentro de la familia Mercedes.
A partir de entonces, fue sobre todo su paciencia la que se puso a prueba. Cuando al final se produjo el ascenso al equipo de Brackley, Mercedes se enfrentó a unos años difíciles con la era del efecto suelo, un reglamento que el equipo nunca llegó a dominar.
El propio Russell reconoció a finales del año pasado que, en ese momento de su carrera, esperaba haber luchado al menos una vez por el campeonato del mundo, aunque las razones por las que no tuvo esa oportunidad estuvieran fuera de su control.
Casi seis años después de su primera carrera con Mercedes en la categoría reina, parece que por fin ha llegado su momento. La situación actual es, en todos los aspectos, completamente distinta a la de aquella esporádica participación con el equipo.
Lo que comenzó como una sustitución puntual de Hamilton debido a un positivo en COVID se ha convertido en una situación en la que Russell, como líder del equipo, debe seguir los pasos de Hamilton. De ser el “chico nuevo del barrio”, se ha convertido en un gran referente experimentado que ahora cuenta con otro joven talento al lado.
Antonelli aprende rápido, pero las dificultades son inevitables
Este joven talento ha demostrado una madurez más que notable con sus dos últimas victorias, que le han llevado a liderar el mundial. Sin embargo, tras la primera victoria de Antonelli en China, Toto Wolff tenía un mensaje claro, que incluso formuló en italiano durante su rueda de prensa posterior a la carrera: “piede per terra”, o lo que es lo mismo, “mantener los pies en el suelo”.
El director de automovilismo dijo eso para evitar un exceso de expectación en el país natal de Antonelli y la inmensa presión que ello conlleva.
“Uno puede imaginar el revuelo que se va a armar ahora, especialmente en Italia. Ya me imagino los titulares: campeón del mundo, Grande Kimi y todo eso. Y eso realmente no es bueno, porque los errores llegarán”, dijo. “Todavía es un niño, por lo que es demasiado pronto para pensar en el campeonato del mundo”.
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Foto de: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
Aunque este último comentario quizá haya sido un poco drástico —porque ¿quién no piensa en el campeonato cuando eres es uno de los dos únicos pilotos con el mejor coche de la parrilla?—, pero, dejando eso de lado, Wolff tiene razón. Sobre el año de debut de Antonelli, dijo que la dirección del equipo a veces observa su talento con profunda admiración, pero que en otras ocasiones también se tiraba de los pelos.
Y precisamente eso no va a desaparecer de un año a otro. Es la evolución natural de cualquier piloto de F1, que normalmente lleva varias temporadas. Así fue con Max Verstappen y también con Russell.
Antonelli pasará por un proceso similar, que no tiene por qué consistir necesariamente en sufrir accidentes o cometer errores de principiante, sino también en minimizar los fines de semana más flojos en cuanto a velocidad pura.
Por su experiencia, sería lógico seguir considerando a Russell como claro favorito, pero los primeros fines de semana de 2026 han demostrado una cosa: la evolución de Antonelli es rápida, quizá incluso más rápida de lo que algunos esperaban. Y precisamente por eso, este podría ser el año en el que Russell tenga que dar la talla.
Los paralelismos con el 2025 en el que Norris fue campeón
En cierto modo, se pueden trazar paralelismos entre la situación actual de Russell y la de Lando Norris el año pasado. En ambos casos, el británico era el más experimentado del equipo, con un joven talento a su lado que aprende rápido.
Y en ambos casos, en el paddock apenas hay dudas de que Piastri y Antonelli, respectivamente, mejorarán mucho con el tiempo. La clave está, por tanto, en aprovechar la mayor experiencia y marcar la diferencia con una mayor constancia.
Russell mostró esa constancia el año pasado y ahora debe intentar repetirla cuando entre en juego la presión de la lucha por el título. Norris también marcó la diferencia en la segunda mitad de 2025 gracias a un rendimiento más constante que Piastri.
Aunque quedó eclipsado por la notable remontada de Verstappen, Norris mostró un gran estado de forma tras su abandono técnico en Zandvoort, especialmente en comparación con Piastri, que tuvo más dificultades con el poco agarre de Austin y México.
Como acertadamente señaló Andrea Stella, es muy probable que Piastri haya aprendido de esas experiencias y que este año rinda mejor en circunstancias similares, aunque el reglamento sea completamente diferente.
Lo mismo se aplica a Antonelli: como explicó Wolff, el joven italiano aprende rápido y se encuentra en una curva de aprendizaje muy pronunciada. Depende de Russell aprovechar la oportunidad mientras esté a su favor.
La mejor ocasión para ello se presenta probablemente esta temporada, también porque los rivales de Mercedes poco a poco darán pasos adelante con el nuevo reglamento.
Además de la ventaja en experiencia frente a su compañero, hay otro paralelismo entre Russell y Norris. Ambos pasaron por fases difíciles con su equipo antes de poder celebrar éxitos. Sobre eso habló precisamente Russell al final del curso pasado.
“Se puede decir que hace dos años nadie habría dicho que McLaren daría este gran paso. Lando llevaba cinco años con ellos y tampoco había luchado [por el título] antes. Así que hay que aceptar que esa es la naturaleza de la Fórmula 1”, afirmó el británico.
“Siempre ha sido así. Si nos fijamos en Michael Schumacher: estaba en su quinto año en Ferrari y tenía más de 30 años antes de ganar un campeonato del mundo con ellos. Yo tengo 27, así que todavía tengo algo de tiempo a mi favor”.
Le costó sangre, sudor y lágrimas, pero Norris logró el año pasado combinar todos esos elementos: vivió los altibajos con el equipo, aprovechó su mayor experiencia frente a su compañero y se acabó llevando el título por los pelos.
Si por Russell fuera, la fase final de esta temporada podría ser un poco menos dramática, siempre y cuando el resultado final sea el mismo. La de 2026 es su primera oportunidad real de conseguir el mayor premio de todos, pero debido a estos factores, la presión podría ser mayor porque precisamente este es el año en el que no puede fallar.
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