Hay veces en Fórmula 1 en las que un piloto encuentra algo. Y hay otras en las que lo pierde. En Alpine da la sensación de que ambas cosas están ocurriendo al mismo tiempo. Porque mientras Franco Colapinto atraviesa el mejor momento de su corta trayectoria en la F1, Pierre Gasly lleva ya dos grandes premios intentando entender por qué el coche que dominaba a principio de temporada ha dejado de responderle igual. Y en Enstone empiezan a asumir que no es casualidad.
El contraste es demasiado evidente como para ignorarlo.
Hasta Japón, el francés había sido claramente la referencia interna del equipo. Más rápido en clasificación, más sólido en carrera y siempre por delante de un Colapinto que aterrizó en Alpine todavía adaptándose al entorno, al coche y a la presión de volver a la parrilla en la sexta cita del año. Australia, China y Suzuka dejaron una fotografía bastante clara: Gasly mandaba y el argentino perseguía.
Pero llegó Miami. Y algo cambió.
Desde aquel fin de semana, Colapinto ha estado por delante de su compañero en absolutamente todas las sesiones disputadas: clasificaciones, sprint, carrera sprint y grandes premios. Y no por décimas aisladas o pequeños detalles. La sensación visual también ha cambiado. Ahora es el argentino quien parece tener el coche más vivo entre las manos.
En Canadá volvió a quedar claro. Colapinto clasificó décimo, terminó sexto y firmó el mejor resultado de su carrera por segunda cita consecutiva. Gasly, por su parte, remontó del 14º al octavo puesto y salvó daños con una carrera muy inteligente, aunque sin esconder que algo sigue sin encajar.
Y lo más importante es que Alpine ya no habla de percepciones. Habla de datos.
“Desde la primera vuelta en los entrenamientos de Miami. Lo vemos en los datos, tenemos bastante claro lo que está pasando y simplemente tenemos que entender exactamente de dónde viene”, reconoció Gasly tras la carrera en Montreal.
El francés dejó entrever que el equipo ya ha identificado que el problema apareció junto al paquete de mejoras introducido precisamente en Miami. El coche sigue siendo competitivo —de hecho, probablemente Alpine sea ahora mismo el quinto equipo de la parrilla—, pero no se comporta igual para sus dos pilotos.
Un Alpine diferente… y dos caminos opuestos
Pierre Gasly, Alpine
Foto de: Mark Thompson / Getty Images
La gran pregunta es si las nuevas piezas han desplazado el equilibrio natural del coche hacia un estilo que favorece más a Colapinto. Porque mientras Gasly habla de pérdida de tracción y de sensaciones extrañas desde Miami, el argentino asegura sentirse cada vez más cómodo. Y lo dice sin esconderse.
“Creo que demuestra que no fue algo casual. Va a ser mucho más consistente así de ahora en adelante”, explicó Colapinto tras su sexto puesto en Canadá. La frase no pasó desapercibida dentro del paddock. Porque en Fórmula 1 nadie habla de “consistencia” si cree que el resultado fue producto del caos o de circunstancias externas. Y Montreal confirmó precisamente eso: el ritmo estaba ahí.
De hecho, el argentino no solo terminó sexto. También controló toda la carrera con una autoridad impropia de un piloto que hace apenas unos meses parecía condenado a vivir a la sombra de Gasly. Liam Lawson nunca llegó realmente a amenazarle y el Alpine volvió a mostrarse como el coche más fuerte de la zona media.
Mientras tanto, Gasly sigue buscando explicaciones: “Claramente ha cambiado algo en cuanto a mi capacidad de tracción y necesitamos recuperar el nivel que teníamos antes”.
El francés incluso reveló que Alpine probó diferentes configuraciones y piezas durante el fin de semana de Canadá, incluyendo volver al fondo plano antiguo para intentar aislar el problema. He probado bastantes cosas en cuanto a piezas, tanto en el sprint como hoy. Como equipo tenemos una buena comprensión tras este fin de semana y podemos descartar ciertas piezas”, aseguró.
Aun así, el misterio sigue abierto. Porque según Gasly, las diferencias que aparecen en los datos son demasiado pequeñas como para justificar una pérdida de rendimiento tan visible. Y ahí es donde empiezan las dudas internas.
La otra lectura que sonríe a Briatore
En realidad, Flavio Briatore probablemente sea el único dentro de Alpine que observa esta situación sin demasiada preocupación. Porque pase lo que pase, el equipo está sumando puntos con ambos coches. Y porque además Colapinto fue, en gran parte, una apuesta personal del italiano desde su regreso al entorno de Alpine.
El argentino ya tiene 16 puntos en el campeonato, solo cuatro menos que Gasly, y la tendencia actual invita a pensar que ese sorpasso puede llegar pronto si se mantiene esta dinámica.
En el fondo, Alpine vive un “problema” bastante agradable: tiene dos pilotos funcionando a gran nivel, aunque nunca al mismo tiempo.
Gasly sigue sacando resultados incluso sin sentirse cómodo con el coche. Colapinto, mientras tanto, atraviesa ese momento mágico en el que todo parece encajar. Y en Fórmula 1, cuando aparece esa confianza, normalmente las décimas llegan solas.
Ahora el reto de Alpine será entender si el cambio introducido en Miami simplemente desbloqueó a Colapinto… o si, sin quererlo, dejó atrás a Gasly.
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