Maribel Espaillat, hermana de Antonio Espaillat e imputada en el proceso judicial por el colapso de la discoteca Jet Set, ofreció ante el tribunal su testimonio sobre lo ocurrido la noche del 7 de abril, reconstruyendo los momentos que vivió atrapada bajo los escombros junto a su esposo y otras personas.
“Le di gracias a Dios que mami, mi hermana y Antonio no estuvieron aquí”, expresó durante su declaración, al referirse a la magnitud de la tragedia ocurrida en el establecimiento fundado por su madre hace 52 años.
Espaillat explicó que todo comenzó como un lunes habitual en la discoteca. Llegó junto a su esposo y se ubicaron en una mesa junto a otras personas, mientras el ambiente transcurría con normalidad. Sin embargo, de manera repentina, el techo colapsó, dejando a varios de los presentes atrapados bajo los escombros.
Según su relato ante el tribunal, su esposo reaccionó de inmediato, empujándola hacia el área del bar junto a otras personas para intentar protegerlas, quedando él atrapado. “Quedó encima de mí”, narró. Indicó que en ese momento se encontraba junto a cinco personas más, todos atrapados bajo la estructura colapsada.
Minutos después del derrumbe, mientras permanecía bajo los escombros, logró comunicarse con su hermano, quien se encontraba en Las Vegas, Estados Unidos. “Yo le dije que creía que el techo se había caído, que yo estaba debajo de los escombros”, relató. Según explicó, este activó contactos para el envío de ambulancias y equipos de rescate.
Espaillat también describió cómo un amigo cercano logró ingresar por una de las salidas de emergencia y se acercó hasta ella. “Me dio un beso en la frente y me dijo que me iban a sacar”, recordó. Posteriormente, miembros del personal de seguridad del establecimiento iniciaron las labores para liberar a los atrapados.
Durante su testimonio, afirmó que, a pesar de estar herida, pidió que sacaran primero a otras personas en estado más crítico. Mencionó que una de las víctimas presentaba heridas graves, incluyendo una lesión severa en la cabeza. También relató que ella misma tenía múltiples heridas, entre ellas en la cabeza y la oreja derecha, la cual, según indicó, estaba desprendida.
Tras ser rescatada, fue colocada en una ambulancia. Sin embargo, según declaró, se negó a ser trasladada sin su esposo, quien permanecía atrapado bajo los escombros. “Yo no me voy sin él”, insistió, lo que llevó a que el vehículo no partiera.
Espaillat explicó que regresó al interior del local, donde continuaban los esfuerzos para rescatar a su pareja. Incluso solicitó que buscaran el gato de su vehículo para intentar remover los escombros que lo mantenían atrapado. Mientras esperaba, relató haber presenciado escenas de dolor, incluyendo el testimonio de una colaboradora que había perdido a varios miembros de su familia en el colapso.
Indicó que permaneció fuera del área durante varios minutos hasta que finalmente lograron sacar a su esposo. “Esperé alrededor de 35 minutos”, dijo. Cuando fue rescatado, ambos fueron trasladados en una ambulancia para recibir atención médica.
Por: Jazmín Díaz


