En marzo, Miami. En abril, Barcelona. Abinader con Trump. Peralta con Sánchez.
Entre las dos fotos, el mismo comunicado: «No suscribimos declaración alguna».
La diplomacia dominicana descubrió una técnica nueva: viajar, figurar, retirarse.
Estar en todas las mesas sin sentarse en ninguna. Pero la hamaca, cuando el viento arrecia, también se rompe. ¿Con qué aliado amaneceremos cuando toque escoger?
Te podría interesar:

