Isola se despide de la F1 con un deseo pendiente que duele en Ferrari #F1 #FVDigital

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Mario Isola sigue adelante, pero su despedida de la Fórmula 1 le resulta visiblemente difícil. “Dejar aquí a una segunda familia es algo duro de aceptar”, afirmó el ya exjefe de Pirelli, que durante más de una década fue uno de los interlocutores más constantes en el paddock. El nuevo reto le atrae, pero no puede sustituir el vínculo con este lugar.

En las últimas semanas, muchos en el paddock se le han acercado: compañeros, miembros de equipos, pilotos. Le han dicho lo que su trabajo ha significado para la F1 y que lo echarán de menos. Para Isola, esas palabras han sido una señal silenciosa pero poderosa de hasta qué punto se ha convertido en parte de este mundo.

Ha acompañado a más de 330 Grandes Premios en este cargo. Una cifra que incluso a él le sorprende. Elegir un solo momento destacado es prácticamente imposible, dice. Y, sin embargo, hay una escena que le viene inmediatamente a la mente: Melbourne 2011, la primera carrera de Pirelli como proveedor único, el inicio de una nueva era.

“Al final de la carrera lloramos porque estábamos muy emocionados”, recordó Isola. Los meses anteriores estuvieron marcados por la presión, los programas de test y la incertidumbre. En Melbourne quedó claro que el concepto funcionaba. Los neumáticos abrían estrategias, exigían a los equipos y hacían la carrera más dinámica. Ese momento quedó grabado.

Pero no todos los recuerdos tienen esa calidad. Japón 2014, el accidente de Jules Bianchi, es un punto de inflexión para Isola. “No fue bueno”, se limitó a decir. Es uno de esos días que cubren el paddock como una película gris. Un momento que permanece, incluso con el paso de los años.

Más recientemente, ha vuelto a vivir instantes que le tocaron especialmente como italiano. Un piloto italiano de nuevo en el podio, el himno resonando en el paddock. “Es bonito, y espero que en las próximas carreras vaya a mejor”, dice, casi con una ligera sonrisa.

Un deseo secreto que queda pendiente

Y entonces Isola habla del punto que le queda por cumplir. “Es una pena que no haya podido ver a Ferrari ganar un título”, afirma. Como representante de Pirelli, siempre tuvo que mantenerse neutral, sin mostrar colores ni simpatías. Pero ese deseo permaneció.

Charles Leclerc

Mario Isola, como italiano, es, por supuesto, seguidor de Ferrari.

Foto: LAT Images

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El último título de Ferrari queda ya muy atrás, demasiado para alguien que ha acompañado toda la era de Pirelli. 2007 el título de pilotos, 2008 el de constructores. Desde entonces, cerca muchas veces, con decepciones, siempre en el foco. Para Isola, a nivel personal, un título de Ferrari habría sido un cierre perfecto.

“Espero que eso ocurra en el futuro”, dice simplemente. Y lo deja ahí. Al fin y al cabo, un italiano no necesita añadir mucho más…

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