Estados Unidos e Irán volvieron a intercambiar fuego en Ormuz por segunda vez en una semana en una jornada en la que el portal ‘Axios’ aseguró que los equipos negociadores habían alcanzado un acuerdo sobre un memorando de entendimiento de 60 días para … poner fin a la guerra. Este medio, bien conectado con la Casa Blanca e Israel, especificó que el último paso pendiente es la aprobación definitiva de Donald Trump y del líder supremo, Mojtaba Jamenei.
A la escalada de tensión en Ormuz se le sumó una nueva jornada de intensos bombardeos de Israel en el sur del Líbano y el asesinato selectivo de un mando militar de Hizbolá en Beirut. Los israelíes no ocultaron su malestar con un acuerdo que les pueda limitar la libertad de acción en el frente libanés y, por ello, intensificaron las operaciones en Tiro y Nabatieh, principales ciudades del sur del Líbano.
Por segunda vez en tres días, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo lo que un funcionario estadounidense calificó como «ataques de autodefensa» en el sur de Irán y volvieron a encenderse todas las alarmas en Ormuz. Estados Unidos derribó cuatro drones lanzados por Irán contra embarcaciones en el Estrecho y posteriormente bombardearon una estación terrestre de control de drones en Bandar Abbas, uno de los puertos principales y base de operaciones del nuevo organismo de control establecido por la república islámica.
Teherán respondió de forma inmediata con el ataque contra una de las bases estadounidenses en Kuwait. Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí condenaron este ataque contra la base, que calificaron de «una violación flagrante» de la soberanía kuwaití. Los medios iraníes mostraron la respuesta como una señal de fuerza. Por su parte, tanto la Guardia Revolucionaria como las autoridades fueron muy prudentes al presentar la represalia como una respuesta legítima, pero en ningún momento hablaron de final del alto el fuego o abandono de la tregua. El lenguaje es importante en situaciones tan delicadas y también Washington se refirió en todo momento a «acciones de autodefensa».
90 días de bloqueo
Ormuz cumplió 90 días de bloqueo iraní y la Armada de la Guardia Revolucionaria afirmó que 26 buques cruzaron el Estrecho en las últimas 24 horas en coordinación con sus fuerzas. «Obtener permiso y coordinar el tránsito por Ormuz es obligatorio. El paso por otras rutas será considerado una alteración del orden y será respondido en consecuencia», señalaron los paramilitares en un comunicado en el que insistieron en que son ellos los responsables del «control y gestión» de este punto de paso estratégico para el petróleo mundial.
Trump rechaza esta idea del control iraní y el Departamento del Tesoro añadió a la recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán a su lista negra de sanciones. Irán estableció este organismo para supervisar el tránsito de barcos. El comunicado del Tesoro describió a la autoridad como «un intento de extorsión» y advirtió que cualquiera que coopere con ella correría el riesgo de infringir las sanciones.
Según ‘Axios’, los negociadores iraníes esperan la luz verde de Jamenei, quien permanece en paradero desconocido desde su nombramiento. El líder volvió a comunicarse con el exterior a través de un mensaje de texto en el que advirtió que Estados Unidos trata de sembrar división interna y llamó a la unidad nacional. «Tras la guerra impuesta, la presión económica y el cerco político y propagandístico, el plan ciego del enemigo consiste ahora en provocar división y desintegración social para compensar sus derrotas militares y arrodillar a la nación», escribió Jamenei en un mensaje que difundieron los medios oficiales.
Ataque en Beirut
A la espera de conocer los puntos del memorando de entendimiento, la televisión oficial iraní adelantó el miércoles que entre ellos figuran la retirada de tropas de Estados Unidos del Golfo y el control conjunto de Ormuz por parte de Irán y Omán. Alaeddin Boroujerdi, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional, añadió además que el alto el fuego se extenderá a todos los frentes, «especialmente en suelo libanés».
Israel no quiere contemplar esta posibilidad y endureció su campaña contra Hizbolá. El ejército, en coordinación con Estados Unidos, atacó los barrios del sur de Beirut para asesinar a Ali Al Husseini, jefe de la unidad de misiles de la milicia chií. La última vez que el Ejército atacó la capital fue el 6 de mayo, ya que se trata de una línea roja impuesta por Washington como parte del acuerdo de alto el fuego. Donde no hay ningún tipo de restricción es al sur del país, donde los israelíes golpearon con dureza un día más Tiro y Nabatieh, las dos ciudades que ordenó evacuar el miércoles.
El Estado judío tampoco se olvida de Gaza, donde, según Benjamin Netanyahu, «controlamos completamente el 60 por ciento del territorio… y mi directriz es llegar al 70». Como sucede en el Líbano, en la Franja también hay un acuerdo de alto el fuego, pero Israel lo adapta cada día a sus necesidades militares.


