Esmarlin Fernández – Los ciudadanos haitianos representan más de una cuarta parte de los pacientes con VIH registrados en el sistema de salud dominicano. Datos oficiales del Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI) indican que 21,600 de los 81,364 pacientes registrados en los Servicios de Atención Integral (SAI) son de nacionalidad haitiana, equivalente al 26.55 % del total.
Además, los haitianos concentran el 96.6 % de todos los pacientes extranjeros con VIH registrados en el país, muy por encima de otras nacionalidades presentes en el sistema sanitario dominicano.
Los datos se conocen en momentos en que las autoridades enfrentan otro desafío relacionado con el VIH: más de 22 mil pacientes aparecen actualmente inactivos en tratamiento a nivel nacional, mientras la región Ozama concentra la mayor cantidad de personas registradas con el virus.
Así se distribuyen los pacientes según nacionalidad
Los registros oficiales muestran que 59,018 pacientes registrados son de nacionalidad dominicana, equivalente al 72.54 % del total.
La segunda nacionalidad con mayor presencia es la haitiana, con 21,600 pacientes (26.55 %). Le siguen los ciudadanos venezolanos, con 448 pacientes registrados (0.55 %), mientras que otras nacionalidades suman 297 casos (0.37 %). Además, un paciente figura sin nacionalidad consignada en el sistema.
Las cifras evidencian que, aunque los dominicanos constituyen la mayoría de los usuarios registrados, la población haitiana representa el principal grupo extranjero dentro de los programas nacionales de atención y tratamiento del VIH.
Lo que muestran los registros oficiales
Los datos, correspondientes a junio de 2026, reflejan una marcada concentración de pacientes haitianos dentro del sistema nacional de atención, colocándolos como la población extranjera mas dominante en el país. Luego le siguen los venezolanos, así como otras nacionalidades.
El informe forma parte de las estadísticas recopiladas por el Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI), plataforma utilizada para el seguimiento de pacientes que reciben atención relacionada con el VIH a través de los Servicios de Atención Integral.
Los registros permiten monitorear aspectos vinculados al tratamiento, seguimiento clínico, adherencia terapéutica y características demográficas de los pacientes atendidos dentro de la red pública de salud.
Una realidad vinculada a la movilidad humana
La presencia de pacientes haitianos dentro del sistema de salud dominicano ha sido documentada durante años por organismos nacionales e internacionales, en un contexto marcado por la estrecha relación económica, social y migratoria existente entre República Dominicana y Haití.
La movilidad constante entre ambos países también tiene impacto en los servicios de salud, incluyendo los programas de prevención, diagnóstico, atención y tratamiento del VIH.
Diversas organizaciones vinculadas a la respuesta a la enfermedad han señalado que garantizar el acceso al diagnóstico, seguimiento clínico y tratamiento oportuno, independientemente de la nacionalidad de las personas, constituye una herramienta fundamental para el control de la epidemia.
Ozama, la región con más pacientes a nivel general
En trabajos anteriores, N Digital documentó la región Ozama, que compone la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional, concentra la mayor cantidad de pacientes con VIH registrados en República Dominicana y también encabeza los casos de abandono al tratamiento, de acuerdo con datos del Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI) correspondientes a 2026.
La diferencia entre Ozama y el resto de las regiones es considerable. Mientras Ozama registra 35,644 pacientes, la segunda región con mayor cantidad es Cibao Norte, con 13,885. Le siguen Yuma, con 8,690 pacientes; Higuamo, con 6,388; y Cibao Nordeste, con 3,438.
La concentración de pacientes en Ozama no resulta extraña si se toma en cuenta que esta región incluye el Gran Santo Domingo, la zona más poblada del país y donde se encuentran algunos de los principales centros especializados en atención integral para personas que viven con VIH.
Donde más pacientes abandonan el tratamiento
De acuerdo con el informe, la región Ozama también lidera las cifras de inactividad, con su registro de 10,723 pacientes inactivos en tratamiento, una cantidad superior a la suma de varias regiones del país y que además, representa el 30.08 % de todos los pacientes registrados en la región.
Después de Ozama, las mayores cantidades de pacientes inactivos se encuentran en Cibao Norte, con 3,578; Yuma, con 2,588; Higuamo, con 1,193; y Valdesia, con 961.
Al analizar los porcentajes, las regiones con mayor proporción de pacientes inactivos son Ozama (30.08 %), Yuma (29.78 %) y Valdesia (29.16 %), lo que evidencia que el desafío de mantener a los pacientes dentro del sistema de salud no se limita únicamente a la capital.
El reto sigue siendo la permanencia en tratamiento
Los datos sobre nacionalidad se conocen en momentos en que las autoridades sanitarias intentan fortalecer la permanencia de los pacientes dentro del sistema de atención; y es que, más de 22 mil pacientes registrados figuran actualmente como inactivos en tratamiento, de los mas de 80,000 registrados a nivel general.
Especialistas han asociado esta situación a factores como el estigma social, el temor a revelar el diagnóstico, dificultades económicas, problemas de salud mental y la falta de adherencia sostenida a la terapia antirretroviral. Aunque República Dominicana ha logrado avances importantes en materia de diagnóstico y acceso a medicamentos, los registros oficiales muestran que garantizar la continuidad del tratamiento sigue siendo uno de los principales desafíos de la respuesta nacional al VIH.
En ese contexto, las cifras del SIRNAI aportan otra dimensión de la realidad que enfrenta el país: más de uno de cada cuatro pacientes con VIH registrados en el sistema de salud dominicano es de nacionalidad haitiana, reflejando el peso que tiene esta población dentro de los programas nacionales de atención y seguimiento de la enfermedad.
Lo que representa el tratamiento ante este virus
La continuidad del tratamiento constituye uno de los pilares fundamentales para controlar la epidemia. Los medicamentos antirretrovirales permiten reducir la carga viral hasta niveles indetectables, mejorar la calidad de vida y disminuir considerablemente el riesgo de transmisión del virus.
Por esa razón, especialistas consideran que el desafío actual de la respuesta nacional al VIH ya no consiste únicamente en diagnosticar más personas o ampliar la cobertura de medicamentos, sino en evitar que miles de pacientes desaparezcan del sistema de atención una vez conocen su condición.


