«Todo lo relacionado con la química es mi pasión y mis contactos comerciales me dan acceso a productos químicos únicos». Así se presentaba en internet, mostrando su entusiasmo por los venenos y su privilegiado acceso a los insumos, uno de los fabricantes … que han convertido los bebedizos tóxicos en una forma barata y accesible de asesinato en Polonia.
Se trata de una red ante la que las fuerzas del orden se muestran impotentes, porque los venenos que venden son capaces de matar lentamente, sin dejar rastro y sin antídoto. «Mis ofertas están dirigidas a clientes que buscan reactivos químicos inusuales, a menudo difíciles de encontrar, y más», seguía el anuncio que llamó la atención de un equipo de reporteros de investigación de ‘Polsat News’, que ha desvelado la existencia de un mercado negro que se extiende a través de las redes a toda Europa.
«Los traficantes admiten abiertamente que los venenos que venden están destinados a matar», afirma este medio polaco, que asegura que «hemos llegado a personas que valoran la vida humana en unos pocos cientos de zlotys e introducen impunemente sustancias venenosas en el mercado, sabiendo que están comerciando con algo que se supone que mata». El contacto con los vendedores es relativamente sencillo y sin demasiadas condiciones: «Contacto solo por correo electrónico. Las propuestas de reuniones y comportamientos similares son ignorados y bloqueados«, advierte la oferta.
Una vez establecido el contacto, el individuo admite ante los periodistas que gana dinero con un procedimiento cruel. Vende venenos, más concretamente una toxina, cuyo nombre ‘Polsat’ ha decidido no hacer público, y denomina a su actividad «envenenamiento controlado». «Se usa principalmente para envenenamientos a largo plazo, que tiene lugar durante un largo proceso pero que terminan en muerte súbita, tras muchos meses. Al alterar la homeostasis celular y provocar una entrada incontrolada de calcio en las células, acaba gradualmente con el objeto biológico», explica fríamente el comerciante.
Una vez que un organismo se ha contaminado, no existen pruebas rápidas para detectar la toxina, que el vendedor aconseja añadir a cualquier bebida o comida. «La toxina que vendo tiene una concentración del 100%, así que es muy eficaz. No uses dosis superiores a 5 mililitros cada vez, ya que el objeto biológico experimentará síntomas de intoxicación y olerá un regusto metálico. Una jeringuilla viene incluida en el envío para la recogida conveniente del producto«, indica el vendedor para obtener un resultado que no pueda advertirse fácilmente.
«Da miedo que alguien pueda escribir en texto abierto para qué puede usarse esta sustancia», reconoce Marek Waszczewski, portavoz de la autoridad polaca de comercialización de medicamentos SIG. Además, confirma que no son sustancias prohibidas en Polonia porque se utilizan como reactivos químicos o en diversos procesos de la industria farmacéutica.
El vendedor asegura que la eficacia de su producto ha sido probada y garantiza efectos como insuficiencia renal, debilitamiento del sistema inmunitario y daños al sistema nervioso, que causan a su vez trastornos en las funciones cerebrales. La destrucción de los órganos se produce gradualmente y no disminuye ni siquiera hasta un mes después del fin del envenenamiento, debido a las características de la toxina. «El kit puede enviarse mañana por la mañana«, concluye la oferta.
Tras encargar este medio un análisis toxicológico del producto, el experto Jacek Rzepecki ha confirmado que se trata del segundo veneno más potente detectado en la naturaleza. Otros contactos ofrecen cianuro de potasio «importado desde África». «Después de 30 minutos duermes, sin dolor y en paz», promete por 1.200 zlotys (unos 282 euros).
Se sospecha que este mercado está detrás de casos como el de una mujer de 51 años de Lublin, envenenada por cuatro compañeros de trabajo de la Institución de Seguro Social. Se quejaba de dolores de cabeza que disminuían durante las vacaciones y, tras confirmarse el envenenamiento, está pendiente de juicio.


