Otro mazazo judicial para el expresidente francés Nicolas Sarkozy. La Fiscalía ha pedido este miércoles siete años de prisión en el juicio en apelación por la trama libia al que fuera jefe de Estado en Francia entre 2007 y 2012. Se trata de la misma … pena exigida en marzo del año pasado, cuando se juzgó en primera instancia el turbio caso de la presunta financiación de la campaña presidencial de 2007 con petrodólares de la dictadura de Muamar el Gadafi.
Tras haber sido condenado en septiembre de 2025 a cinco años entre rejas y haber pasado 20 días en una cárcel en París, el expresidente intenta limpiar su maltrecha imagen en este proceso en el Tribunal de Apelación. Pero este proceso en segunda instancia no está yendo demasiado bien para Sarkozy, quien ha visto cómo le contradecía el que fuera su mano derecha en el Elíseo (Claude Guéant), también juzgado. Así se ha reflejado con la petición de penas, que concluyó este miércoles por la tarde.
«Si no fuera por Sarkozy, todas esas reuniones y transferencias de dinero no tendrían ningún sentido», aseguró Damien Brunet, uno de los tres fiscales que intervinieron en las audiencias de este miércoles. El Ministerio Público ha descrito al exjefe del Estado galo como «el instigador» de esa compleja y sombría trama. Lo acusan de haber financiado con petrodólares de la dictadura libia, que él mismo contribuyó a derrocar con una operación militar internacional en 2011, la campaña electoral en la que se proclamó presidente.
Acuerdo entre Sarkozy y Gadafi
«Hubo un acuerdo entre Sarkozy y Gadafi en el que se estableció que, a cambio de los fondos del régimen libio, Sarkozy y Guéant (era su director de gabinete en el momento de los hechos) intentarían levantar la orden de arresto internacional a Abdalá al Senusi», sostuvo Brunet mencionando al cuñado del dictador libio. Senusi había sido condenado a finales de los noventa por un atentado contra un avión comercial en el que asesinaron a 170 personas, de las cuales la mayoría tenía la nacionalidad francesa.
Además de los siete años entre rejas, la Fiscalía ha pedido cinco de inhabilitación y una multa de 300.000 euros para este dirigente, de 71 años y que se retiró de la política institucional a finales del 2016. Ha solicitado, asimismo, que lo castiguen por los delitos de corrupción, financiación ilegal y asociación de malhechores. Es una novedad respecto al proceso del año pasado, en que solo lo condenaron por el tercero de estos cargos.
La Fiscalía ha solicitado que castiguen a Sarkozy por los delitos de corrupción, financiación ilegal y asociación de malhechores, una novedad respecto al proceso del año pasado
El Ministerio Público también ha exigido seis años de cárcel para los dos principales colaboradores de Sarkozy (Guéant y Brice Hortefeux) en el momento de los hechos, entre 2005 y 2007 cuando ejercía como ministro del Interior. Las penas para los otros ocho acusados han oscilado entre seis años y diez meses entre rejas, además de multas de hasta cuatro millones de euros para uno de ellos.
Una pena mayor
A pesar de que Sarkozy recurrió la sentencia del pasado otoño con el objetivo de que lo absuelvan, corre el riesgo de que ahora la pena sea más alta. Una de las novedades en este segundo proceso ha consistido en que el expresidente ha atacado directamente a los que fueran sus delfines, de los que hay pruebas de que se reunieron de manera secreta con varios pesos pesados del régimen de Gadafi. Después de que él pusiera en duda la honestidad de Guéant, el exsecretario general del Elíseo, que no asiste a las audiencias a causa de su frágil estado de salud, reaccionó enviando una carta a los jueces. En esa misiva, aseguraba que el exmandatario tenía constancia de sus viajes secretos a Libia.
Tras el mazazo previsible de la petición de penas, el abogado de Sarkozy ha insistido en la «perfecta inocencia» de su cliente. «Vamos a demostrar que no hubo dinero (libio) en la campaña ni en su patrimonio. Por ese motivo, no hubo ninguna financiación electoral por parte de Libia», ha asegurado Christophe Ingrain en los pasillos del Tribunal de París. El expresidente galo siempre ha defendido con vehemencia su inocencia en los múltiples casos de corrupción en que se ha visto implicado.
«Vamos a demostrar que no hubo dinero (libio) en la campaña ni en su patrimonio. Por ese motivo, no hubo ninguna financiación electoral por parte de Libia»
Christophe Ingrain
Abogado de Sarkozy
No obstante, ya lo han condenado de manera definitiva a penas de prisión por dos ‘affaires’: el de las escuchas judiciales y el de la financiación ilegal de la campaña presidencial de 2012. De todos ellos, la trama libia es el más grave. El actual juicio terminará el 27 de mayo y la sentencia está prevista para finales de noviembre. Representará el momento de la verdad para Sarkozy, al que le quedan pocas balas para limpiar su maltrecha imagen.

