El Tribunal Supremo de EE. UU. falló este jueves a favor de mantener los envíos por correo de mifepristona, un fármaco empleado para interrumpir embarazos, sin necesidad de una visita presencial al médico, lo que mantiene en suspenso la orden de un tribunal inferior que ordenó restringir la disponibilidad del fármaco.
El fallo, para el que cabe apelación, de la máxima corte estadounidense anula, de momento, la decisión de un tribunal de apelaciones de Nueva Orleans que había restablecido el requisito de que las pacientes recojan la mifepristona en persona.
La corte no justificó por escrito su decisión, que contó con los votos a favor de siete de sus magistrados y la disensión de dos de sus jueces conservadores, Clarence Thomas y Samuel Alito Jr.
La mifepristona, en combinación con el misoprostol, es el método más común para interrumpir embarazos tempranos en Estados Unidos.
Impacto en el aborto
Su acceso por correo se ha convertido en una vía clave para el aborto, especialmente para mujeres en territorios con fuertes restricciones a ese procedimiento, después de que el propio Supremo, en 2022, derogara sus protecciones federales y dejara su regulación en manos de cada estado.
Los defensores del derecho al aborto calificaron la decisión anunciada el pasado 30 de abril por un tribunal de Luisiana como la mayor amenaza para el acceso a la interrupción del embarazo desde que la Corte Suprema revocara hace cuatro años el histórico fallo «Roe vs. Wade».
El máximo tribunal de EE.UU. había aplazado la imposición de lo determinado por la corte de apelaciones estatal, y su fallo de hoy la prorroga, de momento, de manera indefinida, aunque al estado de Luisiana, que defiende que el envío por correo de mifepristona no debería permitirse en los estados que prohíben o restringen el aborto, aún le cabe recurso.


